<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233</id><updated>2012-02-02T12:16:01.136+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo</title><subtitle type='html'>Novela por capítulos. Para seguirlo teneis que ir a la primera nota (Comienzo de la novela).</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-6893683984690876869</id><published>2010-03-14T13:25:00.003+01:00</published><updated>2010-03-14T13:31:22.325+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo 3.4 (El engaño)</title><content type='html'>-Es aquí. –Sentenció Álex encaminándose a una de las cancelas de los adosados.&lt;br /&gt;La entrada estaba bien cuidada, delante de la puerta había un felpudo con una viñeta a modo de saludo y tenía algunas macetas con unos finos arbustos espinosos de rosales que parecían podados recientemente. La parte superior del adosado tenía las ventanas cerradas pero las persianas estaban subidas.&lt;br /&gt;-Bien, llamemos. – Jack, intentó abrirla girando el pomo, y al ver que estaba cerrada con llave, apretó el timbre que había en uno de los laterales de la puerta.&lt;br /&gt;-No se escucha ni una mosca. – Comentó Álex, mientras volvía a apretar el timbre.&lt;br /&gt;Segundos después, se escucharon pasos en el interior y el sonido metálico del cierre de la puerta mientras abría. Una niña se asomó por el hueco de la puerta. Tenía una cadena de retención y sólo se abrió medio palmo.&lt;br /&gt;-¿Quién es Rosalía? –Se escuchó desde el interior de la casa detrás de la chiquilla.&lt;br /&gt;La niña permaneció callada expectativa.&lt;br /&gt;-Hola, ¿está tu padre?, querríamos hablar con él. Somos policías. – Álex habló en tono amable y puso una sonrisa para no asustar a la niña.&lt;br /&gt;-Mamá, es la policía! – dijo la niña dándose la vuelta. Dicen que buscan a papa.&lt;br /&gt;En ese momento apareció la madre de la niña detrás de ella.&lt;br /&gt;-Vete a ver la tele – Le dijo a la hija, y acto seguido cerró la puerta y sonó como quitaba la cadena. –Hola, soy su mujer. –Por la puerta apareció una esbelta figura de ojos verdes y pelo negro, con una camiseta de mangas largas que insinuaban los pechos y un pantalón ajustado que dejaban entrever el ombligo. -Martín ahora mismo no está en casa. ¿En qué puedo ayudarles? ¿Ha pasado algo en el bar? ¿Han robado?..&lt;br /&gt;-No, no. Tranquilícese, sólo queremos hablar con su marido. No tiene nada que ver con el bar. Somos inspectores de la Policía Judicial. –Los dos detectives le enseñaron las identificaciones y se miraron el uno al otro. -Estamos investigando un caso y quizás su marido podría ayudarnos. ¿Su marido es Martín Arnal?&lt;br /&gt;-Si, lo es, pero ya les he dicho que ha salido.&lt;br /&gt;-¿Dónde podemos encontrarlo?&lt;br /&gt;-Si quieren les doy el número de su teléfono móvil, aunque la Policía Local ya lo tiene. Han intentado partir la baraja del bar dos veces este año y ha tenido que ir con ellos para el tema del seguro. Ya sabrán como son esas cosas.&lt;br /&gt;-Entiendo. – Cortó Jack – Dígame, señora…&lt;br /&gt;-Mercedes, Mercedes Castro.&lt;br /&gt;-Dígame, señora Castro, por curiosidad. –Hizo una pausa- ¿Cuántos hijos tiene usted? He visto que tiene usted una hija, no es muy habladora pero si está bien educada. No abrió la puerta sin la cadena ni habló con desconocidos…-Jack sonrió mientras miraba al interior de la casa a través de la puerta entreabierta.&lt;br /&gt;-Gracias. Sólo tenemos una hija, Rosalía. Acaba de cumplir los diez años. Intentamos tenerla bien enseñada dentro de nuestras posibilidades. –Dijo Mercedes con un tono lleno orgullo hacia la hija.&lt;br /&gt;- ¿Le gusta a su padre jugar al beisbol o sabe si juega a algún deporte?&lt;br /&gt;¿Beisbol?, -Mercedes empezó a reírse –Para nada. Martín lo único que ve en la televisión es fútbol. No se pierde un partido. Su sueño creo que sería que Rosalía se convirtiera algún día en futbolista.&lt;br /&gt;-Nunca se sabe…Tenemos algo de prisa señora Castro ¿Podría darnos el número de teléfono o sabe donde puede estar?, no queremos entretenerla más aquí fuera con este frío.&lt;br /&gt;Los pezones de la mujer llegados ese momento, se marcaban tras la camiseta contraídos por frío. –Claro. –Mercedes se dio cuenta de las miradas furtivas de los dos, pero no hizo ningún amago de ocultarlos. -Ha ido a comprar unos cables me dijo antes de salir, para el equipo nuevo del bar. Se llama Guantenegro y está en la Ribera del Muelle, junto al restaurante italiano nuevo. Me comentó que se pasaría por allí para ponerlos antes de esta noche. Hoy hay concierto y quería tenerlo todo preparado. –Sacó el móvil del bolsillo y después de buscar el número, en lo que tardó más de lo normal se lo dictó a los agentes.&lt;br /&gt;-Sí, sabemos dónde está. Muchas gracias señora Castro. Ha sido muy amable.&lt;br /&gt;-De nada, no sé exactamente que les interesa pero espero que Martin les sea de alguna ayuda. –Mercedes entró en su casa y cerró la puerta de nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-6893683984690876869?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/6893683984690876869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=6893683984690876869' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6893683984690876869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6893683984690876869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2010/03/el-bate-rojo-34-el-engano.html' title='El bate rojo 3.4 (El engaño)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-1295782140941961937</id><published>2010-01-13T12:28:00.000+01:00</published><updated>2010-01-13T12:28:02.136+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo 3.3 (ladridos)</title><content type='html'>Se dirigieron a la comisaría para enviar al laboratorio lo antes posible el bate que habían requisado y si podían, volver a la calle para seguir con la investigación, pero el tiempo se les echó encima y creyeron conveniente el volver a retomar las pesquisas al día siguiente. Por la mañana se acercarían al Río San Pedro, a casa de una mujer que había comprado hacía dos meses un bate y unos guantes de beisbol en unos grandes almacenes especializados en deporte en el Puerto de Santa María. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; -Jack. Me ha llamado hace media hora Rosa, quería que al llegar a casa le confirmara si mañana estarías allí para la cena.&lt;br /&gt; -Sí. Ningún problema. Si hubiera cambiado de opinión te lo hubiera comentado ¿A las nueve me dijiste no?&lt;br /&gt; -Exacto, a las nueve. Era solamente por…–hizo una pequeña pausa y prosiguió-. Si podías recoger a María antes de ir a cenar para que fuera contigo en el coche.&lt;br /&gt; Jack puso cara de perplejidad.&lt;br /&gt; -María le ha comentado a Rosa que tenía el coche en el taller y que vendría en taxi, que no suponía ninguna molestia para ella, pero Rosa me ha insistido en que te preguntara si tú podías llevarla.&lt;br /&gt; -Esto me suena a mí a encerrona…&lt;br /&gt; -No seas mal pensado. Simplemente es por hacerle un favor. No hay nada de malo en ello.&lt;br /&gt; -Está bien, dile a Rosa que no me importa. Mañana pasaré a recogerla donde me digas.&lt;br /&gt; -A las ocho en punto, María te espera frente al complejo deportivo Bahía de Cádiz. –recitó como si hubiera estado aprendiendo el guión para una obra de teatro. &lt;br /&gt; -¡Ah! ¿Pero ya ella sabe la hora y el lugar? –preguntó mientras Álex ponía cara de no haber roto un plato en su vida.&lt;br /&gt; -A mí no me digas nada, yo sólo soy el mensajero. Rosa me ha dicho que seguro que no ponías pegas…&lt;br /&gt; -Y después me dirás que no es una encerrona…-Jack se detuvo frente al paso de peatones a esperar que el semáforo cambiara de color y poder cruzar la avenida.&lt;br /&gt; -Seguro que no te disgusta tanto como aparentas, que ya nos conocemos. Hasta mañana. –Saludó Álex con la mano y siguió caminando por la acera para recoger el coche que lo había aparcado en una zona reservada a la comisaría de policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A la mañana siguiente, después de pasarse por la comisaría ambos detectives se encaminaron a Puerto Real, Álex conocía muy bien toda la zona porque vivía en los alrededores y aquél pueblo era muy pequeño. Hacía pocos años que había incrementado su población a raíz de la construcción de infinidad de viviendas y adosados que se vendían a un precio mucho menor que en la capital. Lo curioso era que casi todos los que vivían en esa zona trabajaban en otro lugar diferente y sólo iban a dormir.&lt;br /&gt; -¿Es bonita la vista verdad? –Preguntó Jack-. Me encanta pasar por este puente.&lt;br /&gt; -Pues sí, pero después de pasar todos los días por aquí, ya no me fijo tanto como antes. Además hoy hace un día horrible. No me gusta la lluvia. Sólo hay atascos y charcos por todas partes.&lt;br /&gt; En ese momento cruzaban el puente de La Pepa, como comúnmente lo llamaban y que hacía menos de un año que se había inaugurado, seis meses más tarde de la fecha oficial para su inauguración. En ese poco tiempo de vida se había convertido ya en una gran vía de acceso y salida a la capital y era el nuevo orgullo de los gaditanos. A nadie le extrañaría demasiado que fuera el protagonista indiscutible de innumerables coplas entre pitos y serpentinas en los próximos carnavales.&lt;br /&gt; -¿Conoces al tipo este?, Martín Arnal.&lt;br /&gt; - He pasado alguna vez por el bareto que tiene, pero espero que esté en su casa a estas horas. Imagino que ayer abrió por la noche y cerraría tarde, tenía un concierto por lo que he escuchado.&lt;br /&gt; -¿Qué clase de gente pasa por allí?&lt;br /&gt; - De todo un poco creo, es un bar roquero, no suelen armar jaleos.&lt;br /&gt; -Nuestro amigo de ayer, Daniel, no se pasaría por allí que digamos ¿no? – Preguntó Jack entre risas.&lt;br /&gt; -Ni se acercaría a cien metros – Continuó sonriendo Álex mientras se encaminaban a la entrada del pueblo.&lt;br /&gt; Poco a poco fueron encaminándose a una de las urbanizaciones de Puerto Real, llena de unifamiliares y adosados. Era una zona tranquila y donde apenas pasaban coches. Aquella mañana, las hilera de adosados se mostraban como tenebrosas fortalezas sin dueño cerradas a cal y canto. Aparcaron en uno de los innumerables sitios libres que existían justo delante de una de las callejuelas. Cuando bajaron del coche la temperatura había bajado considerablemente y pequeñas gotas de lluvia parecían querer tragarse la luz y convertir el día en noche. Al encaminarse por uno de los recovecos fueron recibidos por los ladridos de un gran mastín español desde el interior de uno de los patios delanteros. Los labios carnosos y colgantes se contoneaban mientras repetía el sonido grave de sus ladridos. Los dos siguieron su camino tranquilamente, pasando por delante de la reja que les protegía del gigante color marfil mientras ojeaban los alrededores en busca de un indicio de vida. Casi todas las persianas de las casas estaban bajadas. Segundos después los ladridos cesaron y todo se tornó silencio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-1295782140941961937?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/1295782140941961937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=1295782140941961937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1295782140941961937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1295782140941961937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2010/01/el-bate-rojo-33-ladridos.html' title='El bate rojo 3.3 (ladridos)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-1851516507863899920</id><published>2009-11-19T01:18:00.002+01:00</published><updated>2009-11-19T01:19:58.178+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo 3.2 (Tunig de barriada)</title><content type='html'>Horas después, se encontraron frente a un chico de veinte años que había comprado hacía un mes el bate en unos grandes almacenes frente al barrio de Astilleros. Al preguntar por él a su madre y enseñarles las placas, la mujer lo llamó desde la puerta con cara de preocupación. Unos segundos después, el chico, se puso frente a ellos con una mirada hostil que los dos compañeros mantuvieron como si de un pulso se tratara.&lt;br /&gt;–¿Es usted Daniel Delgado? –preguntó Álex al chico.&lt;br /&gt;–Sí. ¿Qué pasa? –espetó el chico.&lt;br /&gt;– Buenas tardes, somos los inspectores Souza y Reeden de la Policía Judicial. Quisiéramos hacerle unas preguntas, señor Delgado. –prosiguió Álex–. –Tenemos información, sobre una compra efectuada por usted hace tres semanas de un bate de beisbol en unos grandes almacenes…&lt;br /&gt;–¿Y ahora eso es delito también? –atajó Daniel.&lt;br /&gt;–La compra y la utilización del mismo para jugar, de momento no, pero si se comete un acto criminal, eso es harina de otro costal. No sé si me he explicado con claridad. –intervino Jack señalando con el dedo al chico.&lt;br /&gt;–Oigan. ¿De qué están hablando? Yo no he hecho nada. Lo compré para defenderme.&lt;br /&gt;–¿Defenderse de quien? Los bates de beisbol valen para jugar al beisbol. No para defenderse de nadie a base de palos. –Jack lo miraba con rabia, intuyendo que, aunque no lo había utilizado para ese asesinato, si lo podría haber utilizado para dar alguna paliza a otra persona, o destrozar cualquier otra cosa. La mezcla de testosterona de aquel joven, los aires de prepotencia y su altanería, no reflejaban un ciudadano modelo que dijéramos.&lt;br /&gt;–Defenderme de cualquiera que pudiera intentar hacerme algo. A mí, o a mi chica. Hay muchos ladrones hoy en día, ¿saben? –dijo de forma burlona.&lt;br /&gt;–¿Quiere decir que tiene usted el bate en el coche? –preguntó Álex.&lt;br /&gt;–No quiero problemas, vamos al coche –resolvió el chico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coche estaba aparcado a tan sólo unas calles de la vivienda del chico, en la calle Regimiento de Infantería de Cádiz. Al llegar a la altura de un Hyundai Coupe del 96, color gris y con un enorme alerón trasero, el chico sacó el mando a distancia y los seguros del coche saltaron, invitando a los agentes a entrar en el maravilloso mundo del tuning de barriada.&lt;br /&gt;–¿Es este es tu coche, Daniel? –interpeló Álex con una sonrisa irónica.&lt;br /&gt;–Sí. Lo es.&lt;br /&gt;-Seguro que te ha costado una pasta el tunearlo. ¿Como un chico de tu edad tiene tanto dinero para hacerle esto a un coche? Porque esto no lo regalan que digamos –preguntó Jack mientras asomaba la cabeza al e interior del coche por la puerta del conductor.&lt;br /&gt;-Me busco la vida ¿sabe?&lt;br /&gt;-¿Cómo? ¿Haciendo de matón en las discotecas los fines de semana? –Jack sacó la cabeza del coche y miró los ojos a Daniel mientras preguntaba.&lt;br /&gt;-No hago nada ilegal ¿vale?&lt;br /&gt;–Bien, pues dinos donde lo tienes y no te preocupes, nosotros lo cogeremos. –atajó Álex mientras se sacaba unos guantes de látex y se los enfundaba en las manos.&lt;br /&gt;-Está en el maletero&lt;br /&gt;Cuando abrieron el maletero más de la mitad del espacio estaba dedicado a un amplificador y a dos gigantescos altavoces de aspecto futuristas. En un pequeño hueco del maletero se encontraba lo que estaban buscando. Después de sacarlo del coche, lo examinaron y lo metieron en una bolsa de plástico. &lt;br /&gt; -Nos lo vamos a llevar prestado un tiempo. –Álex cerró la bolsa donde acababa de meter el bate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los dos policías regresaron al coche por el paseo del Campo del Sur. El sol dejaba entrever entre jirones de nubes que se expandían al infinito miles de reflejos dorados. Algunos pescadores lanzaban sus aparejos al mar con fuerza desde la balaustrada, con la esperanza perdida a lo largo de los años, de obtener un premio a su tesón. El faro de San Sebastián desplegaba a lo lejos destellos de luz intermitente que se disipaban en un cielo que se antojaba incierto.&lt;br /&gt; -¿Crees lo mismo que yo? –murmuró Álex que tenía la vista perdida en la luz hipnotizadora del faro.&lt;br /&gt; -No ha sido él. –Contestó Jack secamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-1851516507863899920?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/1851516507863899920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=1851516507863899920' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1851516507863899920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1851516507863899920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/11/el-bate-rojo-32-tunig-de-barriada.html' title='El bate rojo 3.2 (Tunig de barriada)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-7936643600994929900</id><published>2009-11-03T12:17:00.000+01:00</published><updated>2009-11-03T12:17:01.798+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo 3.1 (sospechosos)</title><content type='html'>Esa misma tarde se repartieron el trabajo. Se dedicaron a confeccionar una lista. Encuadraba tiendas de deportes, grandes superficies y tiendas especializadas que podrían haber vendido ese tipo de artículo tan concreto en algún momento o por cualquier motivo. Toda posibilidad, por remota que pareciera, era posible y estaba abierta a la investigación en ese momento. Después, se dirigieron personalmente a ellas, para que les facilitaran toda la información sobre ese tipo de ventas. Pensaban que lo mejor que les podía pasar fuese que el asesino hubiera comprado el bate de beisbol con tarjeta de crédito. Pero esa posibilidad era irrisoria.&lt;br /&gt; En todas las ocasiones era igual. Después de presentarse, pedían una relación de compradores que hubieran realizado una compra de un bate de beisbol o algo relacionado. De las pocas tiendas que habían tenido una venta de artículos relacionados con ese deporte, todas habían sido hechas con tarjeta. De esa manera, les fue fácil identificar a todos los compradores y visitarlos para comprobar que tenían esos artículos, requisarlos para la investigación, o dejarlo pasar porque no daban el perfil mínimo del asesino que buscaban. Algunos ponían cara de incertidumbre y otros de incredulidad ante la petición de los agentes. Todos reaccionaban de la misma manera; a los cinco minutos el bate estaba en manos de los agentes. Requisaban el bate de beisbol y lo metían en un plástico con guantes de goma para no contaminarlos y mandarlos a analizar. Nadie ponía ninguna pega al respecto.&lt;br /&gt; Visitaron a tres personas. Una de ellas era un jubilado de la Bazán. Había comprado un juego completo de beisbol para el décimo cumpleaños de su nieto. Cuando le solicitaron ver el bate y le pidieron explicaciones de la compra, el pobre hombre, hecho un manojo de nervios ante la situación, desenvolvió el regalo delante de ellos. Todavía lo tenía en el plástico hermético que tenía de fábrica, era imposible que alguien lo hubiera utilizado. Incluso llegó a enseñarles el resguardo de compra de la tienda de deportes donde lo había comprado. &lt;br /&gt; –Por si no le gustaba el regalo, lo descambiaba. –llegó a decirles. –Por eso lo conservo.&lt;br /&gt; Después de pedirle disculpas por las molestias, decidieron que no era necesario requisarlo. El hombre suspiró aliviado sin saber realmente por qué. Preguntó a que investigación de debía, y, sin ninguna respuesta, lo único que obtuvo fue una anécdota más que contar a su nieto. Sería parte de la sorpresa de cumpleaños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-7936643600994929900?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/7936643600994929900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=7936643600994929900' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7936643600994929900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7936643600994929900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/11/el-bate-rojo-31-sospechosos.html' title='El bate rojo 3.1 (sospechosos)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-4490956719516502458</id><published>2009-10-17T03:06:00.000+02:00</published><updated>2009-10-17T03:06:36.824+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 3.0 (Informes)</title><content type='html'>A la mañana siguiente, Jack se despertó un poco más temprano de lo habitual. No había logrado conciliar el sueño en toda la noche. Mientras se tomaba el zumo del desayuno, se dirigió al salón y miró a través de la ventana. El día amanecía anubarrado y un halo pérfido invadía el ambiente en el exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; –Espero que no sea un presagio de lo jodido que va a ser todo el día de hoy. –Masculló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al llegar Álex a comisaría se encontró a Jack en su mesa repasando el informe de las huellas dactilares que le habían pasado y las anotaciones del día anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; –Has llegado temprano hoy, ¿no?.&lt;br /&gt; – No he dormido muy bien. No paro de darle vueltas a todo esto.&lt;br /&gt; –No te lo tomes como algo personal. Si lo haces sabes que puede interferir en el trabajo.&lt;br /&gt; –¿Cómo quieres que me lo tome?. Alguien dejó la nota en mi buzón. Quién quiera que sea sabe que soy policía o me conoce.&lt;br /&gt; –Tal vez sea que supiera que simplemente eres policía. ¿Tienes ya el informe de las dos notas?.&lt;br /&gt; –Si, tienes una copia en tu mesa. No nos va a servir de nada. La caligrafía la está analizando un grafólogo, lo único que sabemos de momento, que la tinta es de un bolígrafo que se puede comprar en una tienda cualquiera. No han hallado huellas en ninguna de las notas. Y el primer análisis de la sangre confirma que pertenecía a la víctima. Cuando mandaron la nota la chica estaba ya muerta entre seis y ocho horas. No la escribieron y la mandaron al momento. El que hizo esto dejó un tiempo la nota escrita y luego la puso en el buzón.&lt;br /&gt; –Y que ha pasado con tu buzón, ¿encontraron algo los chicos de la científica?&lt;br /&gt; –Oh sí. Eso es lo mejor. –Siguió en tono irónico–. Resulta, que encontraron huellas de los vecinos, el cartero de la zona, de algunos repartidores que teníamos fichados por algún delito menor en la base de datos y una decena más que no sabemos a quién pertenecen. –Hizo una pausa para ver la cara que ponía Álex de interrogación.&lt;br /&gt; –¿Y qué más? –Soltó Álex apremiando.&lt;br /&gt; –Lo mejor es, que en mi buzón no han encontrado nada. Todo limpio como una patena. Ni una huella, ni siquiera mías. Ni una puñetera mota de polvo. El que metió la nota, no sólo se aseguró de no dejar la suya, sino de dejarlo todo bien limpio.&lt;br /&gt; –Esta tarde nos dan los informes de ADN encontrados en las notas.&lt;br /&gt; –Ya era hora.. –Hizo una pausa–. ¿Prosigo y te pones al día en cuanto a la chica?. &lt;br /&gt; – Me parece perfecto, así me ahorras leer tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Jack volvió a leer el informe unos segundos y continuó su resumen.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; –La autopsia dice que la asesinaron a golpes. Uno de ellos fue el golpe de gracia en la cabeza. Siguieron dándole golpes hasta reventarle la cabeza como una sandía. La chica no pudo defenderse ni hacer nada por evitaros porque tenía las manos atadas, al igual que los pies. Estaba amordazada, lo que explica que nadie escuchara gritos mientras la golpeaban.&lt;br /&gt; –Joder, que mente puede estar tan corrompida. ¿Se sabe con qué la mataron?.&lt;br /&gt; –Pues..., en cuanto a mentes corrompidas, la mitad de la sociedad creo que lo está de una forma u otra, en cuanto a como la mataron, según el informe, con un bate de beisbol. La golpearon tantas veces que trozos de cabello y masa encefálica se pegaron contra la pared. Las fotografías de los signos que vimos se han enviado a un experto de la Universidad, por si nos puede ayudar en algo o si se tratara de algún ritual satánico, ya que pintaron con la misma sangre que estaba por la habitación. También el informe deduce que los signos son postmortem.  –¿Se puso a pintar las paredes con sangre después de matarla?. Dime que tenemos alguna huella en el suelo Jack, por lo que más quieras…&lt;br /&gt; –Tampoco hemos encontrado ninguna huella de zapatos en la escena del crimen.&lt;br /&gt; –Bien pues empecemos por identificar ese puñetero bate de beisbol. Aquí no somos muy aficionados en jugar a ese deporte. Imagino que habrá pocos sitios donde los vendan. –Álex se dirigió a su mesa que estaba justo frente a la de Jack y continuó hablando–. Vamos a sacar una lista completa de posibles puntos de venta en la provincia. Las vamos a visitar una a una. Quizás tengamos suerte y no se hayan vendido muchos bates de beisbol en los últimos seis meses. O por lo menos, eso espero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-4490956719516502458?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/4490956719516502458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=4490956719516502458' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/4490956719516502458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/4490956719516502458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/10/el-bate-rojo-30-informes.html' title='El bate rojo 3.0 (Informes)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-1089693065754136515</id><published>2009-09-16T01:57:00.001+02:00</published><updated>2009-09-24T14:45:54.624+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo (2.9) Hechizos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Srtp-ALBpxI/AAAAAAAAAc0/UgGCqcYXQEw/s1600-h/HECHIZO.ai.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Srtp-ALBpxI/AAAAAAAAAc0/UgGCqcYXQEw/s320/HECHIZO.ai.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Salieron de la cafetería, no sin antes reprocharle Anabel, el tema de haber pagado el desayuno de de los dos. Ella quería haber pagado su parte. Decía que: ‘Hoy en día esa norma de que tiene que invitar el hombre a la mujer, ya no se llevaba. Las mujeres son autosuficientes. Creo incluso que es un poco machista’. –Y señaló a Richard con el dedo como indicando un culpable.&lt;br /&gt;-No, no. No me malinterpretes. No ha sido mi intención ofenderte. Si quieres, la próxima vez invitas tú. Así, estaremos en paz. ¿Te parece bien?. –Propuso Richard.&lt;br /&gt;-Era una broma. No me enfado. –Y empezó a reírse-. Pero me parece perfecto. Iremos a otro sitio. Por muy bueno que esté el croissant, prefiero que me atiendan con algo más de simpatía y comer otra cosa.&lt;br /&gt;- Estoy contigo. Desde luego, yo tampoco entraré más. Por lo menos si veo que está esa camarera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día invitaba a pasear por las calles. No eligieron un rumbo fijo. Andaban tranquilos, sin prisa. Mientras, un microbús se había detenido un poco más adelante de donde ellos se encontraban. Poco a poco, un grupo de ancianos que encaramaban a su interior entre bromas y risas. Al pasar por su lado, se fijaron en un pequeño cartel del interior del autobús que indicaba el destino. Londres. Una excursión posiblemente para grupos de la tercera edad. Al leerlo, comentaron entre risas lo bien que les vendría a los dos unas vacaciones. Conocer otros sitios, otros lugares con costumbres diferentes. Anabel nunca había viajado, no conocía Londres. En realidad no conocía ningún sitio. Era la vida había elegido hacía más de tres años. Desde entonces, no tuvo ni tiempo, ni dinero. Su hija estaba antes que nada. Richard en cambio conocía Londres, y aprovechó para contarle cosas sobre los lugares más emblemáticos de la capital del reino cuando surgió el tema. Lo escuchaba como si de un catedrático se tratase, y ella, una estudiante universitaria de primer curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguieron paseando y el tiempo pasaba para ellos raudo, fugaz, como el rayo de la tormenta que atraviesa el horizonte y sólo deja una estela duradera al cerrar los ojos. Las agujas del reloj, parecían haber sido hechizadas por una vieja bruja de cuentos de hadas. Un maleficio había caído sobre ellas y habían cobrado vida en caballos apocalípticos que anunciaban el final del encuentro por ese día. Poco a poco regresaron al punto de partida, donde Richard tenía aparcado el todoterreno, y allí se quedaron uno junto al otro mirándose a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo que irme, no quiero retrasarme mucho. Comentó Anabel partiendo el halo de circunspección en el que se habían envuelto.&lt;br /&gt;-Claro, lo comprendo. Te apetece que nos veamos otro día? –Interrogó Richard sin dejar de mirarla a los ojos.&lt;br /&gt;- Me encantaría. Me lo he pasado muy bien.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te acerque?, no me cuesta ningún trabajo… -Richard pulsó el mando a distancia para abrir el coche.&lt;br /&gt;-Te lo agradezco mucho Richard. Prefiero irme en taxi. –Anabel aún era reacia a que alguien supiera donde vivía.- Además, con el dinero que me he ahorrado en el desayuno pensaré que me ha salido gratis y voy en taxi. –Y empezó a reírse.&lt;br /&gt;-Como quieras. Por cierto, imagino que tendrás móvil. Así podríamos llamarnos y quedar más tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anabel sacó el móvil y miró la agenda de su teléfono porque siempre se olvidaba de su número. Cuando los dos ya tenían apuntados sus respectivos teléfonos, Richard paró un taxi que pasaba por la calle con el cartel de libre, y este se detuvo junto a ellos.&lt;br /&gt;-¿Me llamaras? – Interrogó Richard.&lt;br /&gt;-No te preocupes por eso –Sonrió y le besó en las mejillas. –Si puedo te llamo mañana o pasado. Así me cuentas como te va el día. –Continuó mientras abría la puerta de atrás del taxi y accedía al interior.&lt;br /&gt;-Esperaré tu llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxi arrancó pausadamente y fue cogiendo velocidad hasta perderse poco a poco por la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente por la tarde, sonó la primera llamada de las muchas que se repetirían durante las dos siguientes semanas. Ninguna de ellas duraba menos de veinte minutos. Y así, intercalando las llamadas, empezaron a llegar las citas cada vez más seguidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-1089693065754136515?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/1089693065754136515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=1089693065754136515' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1089693065754136515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1089693065754136515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/09/el-bate-rojo-29-hechizos.html' title='El bate rojo (2.9) Hechizos'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Srtp-ALBpxI/AAAAAAAAAc0/UgGCqcYXQEw/s72-c/HECHIZO.ai.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-502268387131256340</id><published>2009-09-04T02:25:00.002+02:00</published><updated>2009-09-04T02:32:06.161+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo (2.8) Cincuenta peniques</title><content type='html'>Pocos minutos más tarde un taxi se detenía delante del portal de la casa y Anabel dio la dirección de la cafetería al taxista. Ni siquiera se había planteado montarse en un autobús, y menos, ir andando con sus zapatos nuevos a pesar de no quedar muy lejos. Había poco tráfico y tardó menos de lo que esperaba en llegar, por lo que incluso se adelantó cinco minutos. Eso podría haber parecido un síntoma de impaciencia, pero se lo tomó como algo natural a lo que no había que darle más importancia de la que tenía. –¿Porqué las mujeres siempre tenían que hacer esperar a los hombres?. –Se preguntó a si misma en su interior.&lt;br /&gt;–¿Aquí mismo señorita?. –Preguntó el taxista.&lt;br /&gt;–Sí, gracias. Aquí mismo.&lt;br /&gt;A medida que el taxi se detenía, observó por la ventanilla que Richard estaba de pié junto a su coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hola, Anabel. Buenos días. –Le dijo Richard mientras se acercaba a ella.&lt;br /&gt;–Buenos días Richard. Creía que había llegado temprano, pero veo que ya estabas aquí.&lt;br /&gt;–Si, he llegado un poco antes. No tenía mucho que hacer. Esta mañana me levanté temprano y acabé todo bastante pronto.&lt;br /&gt;–Yo no imaginaba que hoy habría tan poco tráfico. –Comentó mientras ojeaba de un lado a otro la calle.&lt;br /&gt;–Sí, hoy parece que el mundo se ha detenido un poco. Estas guapísima por cierto. –Le dijo mirándola de arriba abajo. –Quizás el mundo se ha detenido por ti. –Continuó mientras sonreía.&lt;br /&gt;–No digas tonterías. –Continuó Anabel mientras también sonreía.&lt;br /&gt;–Lo digo en serio. Y que conste que no suelo decir muchos halagos. ¿Vamos dentro de la cafetería?, esta mañana tengo especialmente apetito. Ayer no cené muy bien y esta mañana me he levantado con un hambre voraz.&lt;br /&gt;–Claro, vamos dentro. –Dijo mientras se encaminaban al interior de la cafetería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro, se sentaron en la misma mesa donde habían estado la semana anterior. La camarera que les atendió era otra chica diferente a la del primer día que estuvieron allí. Una chica algo regordeta y pecas por toda la cara, con el pelo negro y unos mechones llamativamente teñidos de rojo. La chica no se acercó a ellos, desde detrás del mostrador y con una voz agria les inquirió sobre lo que iban a tomar. Cuando terminó de prepararlo todo, se acercó a la mesa y les sirvió sin decir una sola palabra ni mirarles un solo segundo.&lt;br /&gt;–Muchas gracias. –Dijeron Anabel y Richard al ser servidos por la camarera.&lt;br /&gt;La camarera no hizo ningún ademan de agradecimiento y se limitó a retirarse y volver detrás de la barra. Siguió entretenida limpiando no se sabía muy bien qué.&lt;br /&gt;–Me gustó más la chica de la semana pasada. –Comentó Anabel. – Por lo menos tenía más educación.&lt;br /&gt;–A mí también. –Confirmó Richard.&lt;br /&gt;–Ser joven no tiene por qué ser sinónimo de mal educado. –Prosiguió Anabel. –No creo que todos los jóvenes sean así. Que tengas que trabajar desde joven en una cafetería porque necesitas dinero y no es lo que querías en esta vida, no tiene por qué convertirse en una cruzada particular contra el mundo. Te guste o no te guste, si tienes que ganar dinero porque no tienes más remedio, ya sea trabajando desde joven en un bar o limpiando casas, por lo menos que tengas la mínima educación con los demás. Nadie tiene la culpa de tus problemas personales y no tienes porque pagarlos con el resto de humanidad. Cualquier trabajo es tan honrado como el de director de banco y la educación no va con el puesto. –Terminó con un tono que denotaba que le había molestado la actitud de la camarera.&lt;br /&gt;–Creo que te lo has tomado muy mal la actitud de la chica por lo que veo. –Denotó Richard. –No creo que debamos darle tanta importancia.&lt;br /&gt;Yo me siento muy orgullosa de mi misma en ese aspecto. Me siento realizada como mujer. He sabido llevar mi vida adelante a pesar de todos los contratiempos que he tenido y criar a mi hija sin que le falte de nada. Prefiero no comer y morirme a que no tenga nada mi hija que llevarse a la boca. Tal vez veo la vida desde otro prisma diferente a esta chica, pero creo que con esa actitud de rechazo a la sociedad no se llega a ningún sitio. No creo que le haga ningún bien desde luego.&lt;br /&gt;–Ya veo. Creo que eres muy valiente. No todas las personas son capaces de tener ese brío y seguir adelante por ellas mismas. Eres incomparable. No he conocido nunca a una chica como tú. –Dijo con función.&lt;br /&gt;–No creo que sea para tanto. – ¿Me he puesto muy seria no? –Dijo mientas sonreía. –No me hagas mucho caso. Además, tampoco estamos aquí para que aguantes como me enfado por algo que no viene a cuento.&lt;br /&gt;–Bueno. Es una faceta tuya y siempre está bien conocer los puntos de vista de todo el mundo. No creo que sea malo que me expreses lo que piensas de un comportamiento de alguien, sobre todo, si para ti no es el más ético o no compartes su filosofía. De todas formas imagino que hemos quedado hoy porque queríamos conocernos algo más el uno al otro. ¿No?&lt;br /&gt;– Imagino que sí. Asintió Anabel mientras miraba por la ventana como una madre caminaba plácidamente con un carrito y su bebé dentro. La contempló mientras cruzaba por la acera y desaparecía poco a poco en la lejanía.&lt;br /&gt;– ¿Estás bien Anabel? – La interrogó Richard. – Te has quedado un poco con la mirada perdida.&lt;br /&gt;– Sí. Perdona, miraba a una chica que pasaba por la calle con un cochecito y me he acordado de mi hija. Siempre pienso en ella. No importa donde esté, ni con quien. Siempre la tengo en mis pensamientos.&lt;br /&gt;–Se te ve muy buena madre. Se nota que la quieres con locura. Si todas las madres fueran así, no pasarían tantas cosas desagradables en este mundo. Las madres les harían dado tanto cariño que no existiría tanto mal en esta vida. No sé si lo que digo estará comprobado científicamente, pero seguro que tampoco es una utopía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué tal está Jacqueline? –Preguntó en un momento dado Richard en un intento de conocer más cosas sobre la vida de Anabel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Bien. En la guardería. Luego tengo que ir a recogerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Espero que no te moleste si te pregunto sobre el padre. Si no quieres, no tienes por qué decirme nada. Lo comprendería. –Comentó titubeando Richard en un intento de no herir a Anabel con alguna pregunta impertinente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, no. Para nada. Dime. ¿Qué quieres saber?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Bueno, sólo si sigues teniendo contacto con él y si tenéis buena relación. Me hablas siempre de tu hija, pero nunca me has comentado nada de su padre. He imaginado que no querías hablar del tema. Por eso no te he comentado nada anteriormente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No tiene padre. –Dijo de repente en un tono más seco que denotaba el cambio de actitud con respecto a lo que había sido todo el encuentro hasta el momento. –Murió antes de nacer Jacqueline. Ha nacido sin padre, pero tampoco lo ha necesitado hasta el momento. Yo le he dado todo el cariño por los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Disculpa, no lo sabía. No tenía ni idea de… –No te preocupes. –Lo interrumpió Anabel con ademan. –No tenías porqué saberlo. Es comprensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿Algo repentino?, sería muy duro ese momento para ti. La perdida de una persona conocida siempre es dura. El perder a alguien que amas tiene que ser peor aún. – Continuó Richard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí. Lo es. Murió en un accidente de tráfico. Su coche se salió de la carretera y cayó por un terraplén. Del impacto, el coche salió ardiendo. La policía nunca supo el motivo del accidente. Nadie supo decirme que había pasado realmente aquella noche. Se hizo una investigación, pero nada fue definitivo. Todo se quedó en un error humano y en que no me preocupara, que mi marido no sufrió al incendiarse el coche porque, según la autopsia, ya había muerto del impacto. Es algo que te hunde pero de lo que tienes que salir poco a poco a flote. El tiempo siempre lo cura todo dice todo el mundo, pero yo no creo en esas tonterías. Nadie se cura de eso. Esa herida se lleva dentro del corazón, como una cicatriz invisible que a veces aparece para recordarte que aún sigue ahí. Ni siquiera supo que iba a ser padre. De hecho ni yo lo sabía. Me empezó a faltar la regla y pensaba que era del stress, así que no fui al médico ni nada. Al tercer mes de la falta y como veía que vomitaba casi todas las mañanas, me hice un análisis. De esa manera me enteré que era madre de un hijo que no iba a conocer nunca a su padre. –Los ojos de Anabel se empañaron de lágrimas. –Discúlpame un segundo. –Continuó mientras se levantaba de la mesa y se dirigía al servicio de señoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Anabel estaba en los servicios, Richard se levantó de la mesa y se dirigió al mostrador. La camarera mientras, se afanaba en reponer latas de refresco en los refrigeradores verticales con cara de pocos amigos. Al verlo acercarse al mostrador, paró el ejercicio de renovar existencias y emitió un sonido gutural. Richard interpretó ese sonido como una invitación a que dijera que deseaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Quisiera la cuenta, por favor. –Dijo en tono seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La camarera, lo miró y se dio media vuelta. Se giró con parsimonia y se dirigió a la máquina registradora. Marcó los desayunos y se volvió de nuevo donde se encontraba Richard con la cartera abierta esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Son siete con cincuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Aquí tiene. –Y sacó un billete de diez libras. –Cóbrese ocho. Por la simpatía y la amabilidad que despide por los poros. –Sonrió. –Tenga cuidado. Lo mismo es contagioso. –Le susurró en tono sarcástico mientras ponía el billete encima del mostrador. El naranja diamante y la figura de Charles Darwin destacaron encima del acero inoxidable de la barra. La camarera, que tenía los ojos abiertos como platos por el comentario, tomó el billete y se retiró de nuevo a la caja sin decir ningún comentario al respecto. Cuando volvió con el cambio, lo depositó sonoramente en un pequeño platillo metálico y lo puso junto a Richard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Su cambio caballero. –Largó con desaire mientras se daba la vuelta, y desaparecía por una puerta abatible que daba un almacén justo detrás de donde se encontraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio que había encima del platillo metálico era de dos con cincuenta. Todo en monedas de cincuenta peniques. Richard cogió el cambio, buscó en los bolsillos y encontró varias monedas de menor valor. Seis de cinco y dos de diez concretamente. Las dejó todas encima del platillo completando los cincuenta peniques y se dio la vuelta para dirigirse a la mesa. Se sentó en la silla, y esperó pacientemente a que saliera Anabel del servicio. De esa forma daba por zanjado el tema de camarera malcriada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-502268387131256340?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/502268387131256340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=502268387131256340' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/502268387131256340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/502268387131256340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/09/el-bate-rojo-28-cincuenta-peniques.html' title='El bate rojo (2.8) Cincuenta peniques'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-6105663869981055956</id><published>2009-08-24T16:19:00.001+02:00</published><updated>2009-08-24T16:38:26.808+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo (2.7) Víboras</title><content type='html'>&lt;p&gt;Durmió bastante bien toda la noche, si con decir bastante bien, entraba el despertarse cada hora y no saber exactamente por qué. Cuando despertó, comenzó la rutina diaria, sabiendo que, en pocas horas, iba a terminar sin ser tan conocido y tan rutinario como un día cualquiera por la cita con Richard.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Después de llevar a Jacqueline a la guardería, volvió a su casa y entró en la habitación. Había dejado preparado el traje muy bien estirado encima de la cama y los zapatos junto a ella. No se había duchado levantarse, como hacía todos los días, aquella mañana, había preferido despejarse con un poco de agua y ponerse cualquier cosa, así, al volver podía ducharse más tranquila sin nadie que se metiese en su vida fijándose en lo que llevaba puesto.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Cuando iba a la guardería a dejar a su hija, se fijaba que algunas madres formaban pequeños grupos de auténticas cotillas. No había un día en el que no despellejasen a alguna madre con comentarios sobre si había ganado kilos, lo delgada que estaba, el color de pelo que tenía le favorecía o lo mal que le quedaba, si tenía más arrugas y no aparentaba la edad que tenía, el color, forma, estilo o veces que había llevado la misma falda o pantalón aquella semana.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Alguna que otra vez, mientras aguardaba a que Jacqueline entrara en la guardería, si una de las integrantes del grupo de cuchicheos no había ido por cualquier motivo ese día, se convertía en el tema de conversación más atractivo de la mañana. No había piedad, cualquier cosa por insignificante que pareciera salía al descubierto. Eso sí, luego parecía que había un pacto de silencio porque al día siguiente las cosas volvían a ser como antes y buscaban a otra pobre víctima indefensa.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Ella no se acercaba mucho a las demás madres, sólo llegaba y daba los –Buenos días –Lo que hacía responder a las demás con el mismo gesto. –Pero intentaba no tener mucho tema de conversación con nadie. Lo mínimo, si podía. No le importaba la vida de nadie, ella sólo vivía para su hija y todo lo demás era un mero grano de arena en medio de un desierto. Al no ponerse la ropa para llevar a Jacqueline se había quitado de inoportunos comentarios y la necesidad de dar alguna explicación. Pero ella sabía que un día ya pasado o uno venidero sería tema de conversación en una de las reuniones matutinas de aquella granja de lenguas viperinas.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Terminó de vestirse, secarse el pelo y cuando salió del cuarto de baño y se fijó en el espejo del armario. No se conocía ni ella misma. Estaba radiante. Hacía años que no se sentía tan llena de vida. Llena de vida y espíritu. No quería maquillarse ni nada por el estilo, quería estar natural. Cuando miró el reloj, le quedaba poco tiempo para llegar a su cita. Cogió el móvil y buscó un número de su agenda.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Hola. Buenos días. Quisiera que me enviasen un taxi por favor.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-6105663869981055956?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/6105663869981055956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=6105663869981055956' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6105663869981055956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6105663869981055956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/08/el-bate-rojo-27-viboras.html' title='El bate rojo (2.7) Víboras'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-3427021490743019644</id><published>2009-08-13T03:18:00.004+02:00</published><updated>2009-09-01T00:52:36.428+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo (2.6) Columpios de colores</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SpxUJMyyEiI/AAAAAAAAAag/0_ctGJlC9wk/s1600-h/columpios.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 286px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SpxUJMyyEiI/AAAAAAAAAag/0_ctGJlC9wk/s400/columpios.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376264572203307554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Carlee aprovechaba después de comer para seguir estudiando. Estaba intentando sacarse la carrera a distancia. Quería ser periodista y trabajaba menos horas en la estación para tener más tiempo libre. Era su primer año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, me voy a estudiar. - Comentó Carlee a Anabel, que estaba recogiendo los platos y se preparaba para limpiar la cocina.&lt;br /&gt;¬- Vale, cuando termine de limpiar todo me acercaré por Jacqueline. Estaré con ella un rato en el parque, así que tu tranquila, cuando me vaya al trabajo te aviso como siempre.&lt;br /&gt;Carlee se dirigió a su habitación y Anabel siguió entretenida con la cocina. Cuando terminó, se puso un rato viendo un programa de entretenimiento en la televisión y esperó en el sofá a que fuera la hora de recoger a su hija a la guardería.&lt;br /&gt;- Me voy Carlee, dentro de un rato vengo. - Dijo en voz baja mientras entreabría la puerta de la habitación de Carlee.&lt;br /&gt;- Yo no me voy a mover de casa, no te preocupes, tarda lo que quieras. Estoy repasando el temario y me queda bastante. – Comentó con tono de desesperación.&lt;br /&gt;- Luego te veo. Ánimo. – Se dirigió a la puerta, desdobló el cochecito de Jacqueline y salió de la casa en dirección a la guardería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando recogió a su hija se dirigieron al parque de columpios. Era una zona delimitada por pequeñas vallas de madera pintadas de vivos colores. En su interior, había pequeños jardines, con bancos a los que las copas de los árboles proporcionaban una agradable sombra en verano, y otra zona con columpios, caballitos sobre muelles, casetas de colores y toboganes. Todo el suelo de la zona de columpios era de una especie de gomaespuma, que impedía hacerse daño a los niños si caían al suelo por accidente.&lt;br /&gt;Hacía una tarde agradable y estarían un rato en el parque. Jacqueline era demasiado pequeña para montarse en los columpios, pero se lo pasaba muy bien en compañía de otros niños al aire libre. Siempre bajo la protectora mirada de su madre, que no la perdía nunca de vista.&lt;br /&gt;Cuando dieron por finalizado el rato de diversión al aire libre, volvieron a casa donde Carlee aún seguía estudiando. Anabel pasó un rato con su hija en el sofá y después de cenar las tres juntas, empezó a prepararse para su día de trabajo en The Golden Lion, aunque esa noche, como la gran mayoría de las noches entre semana, se la imaginaba que sería muy tranquila como al final pudo comprobar. No había más clientela de lo normal, alguna pareja jugando en la mesa de billar y otros en la barra, enfrascados en conversaciones futbolísticas mientras tomaban pintas de cerveza. Se le antojó una noche muy corta de trabajo, y, cuando regresó a su casa, aunque se sentía invadida por la emoción de la cita del día siguiente, cayó a plomo en la cama.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-3427021490743019644?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/3427021490743019644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=3427021490743019644' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/3427021490743019644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/3427021490743019644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/08/el-bate-rojo-26-columpios-de-colores.html' title='El bate rojo (2.6) Columpios de colores'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SpxUJMyyEiI/AAAAAAAAAag/0_ctGJlC9wk/s72-c/columpios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-6618649018294931522</id><published>2009-07-10T15:49:00.001+02:00</published><updated>2009-07-10T15:54:18.968+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo (2.5) Zapatos nuevos</title><content type='html'>Eran las once y media de la mañana cuando ya había terminado de limpiarlo todo y empezó a preparar el almuerzo. Sonó la puerta y a continuación el replicar de unas llaves en el interior de la casa. Era Carlee, que acababa de llegar.&lt;br /&gt;–Hola Anabel. ¿Qué tal el día? –Preguntó Carlee.&lt;br /&gt;–Muy bien –Respondió con una sonrisa.&lt;br /&gt;–Ya veo. Estás muy animada, y muy sonriente por lo que me doy cuenta. Mañana es la gran cita, ¿Creías que se me iba a olvidar?. Pues de eso nada, me acuerdo muy bien. –Replicó mientras sonreía.&lt;br /&gt;– Hoy me he levantado muy animada. Además, siempre me dices que tengo que darme algún capricho –E hizo una pequeña pausa para provocar más intriga -Pues hoy lo he hecho y me lo he dado por todo lo alto. Me he comprado un traje y unos zapatos. –Terminó satisfecha.&lt;br /&gt;–Pero eso es fantástico. ¿A qué esperas para enseñármelos?, ¿Dónde los tienes?, quiero verlos ahora mismo. –Apremió Carlee a Anabel agarrándola por las manos sin parar de agitárselas.  –Vamos dime, ¿cómo son?, te lo has comprado para la cita de mañana, ¿verdad?.&lt;br /&gt;–Pues si te digo la verdad, sí, me lo he comprado para mañana. –Dijo sonrosándose -lo tengo en mi dormitorio, vamos a verlos, te los enseñaré.&lt;br /&gt;Las dos, se dirigieron al dormitorio de Anabel y esta sacó el vestido del armario que estaba colgado de una percha. Con una mano lo sostuvo mientras se lo enseñaba a Carlee, y con la otra, mantuvo los zapatos detrás de la espalda, sin enseñárselos a su amiga.&lt;br /&gt;–¡Qué bonito¡, Anabel es precioso.&lt;br /&gt;–¿Te gusta?, Interrogó Anabel.&lt;br /&gt;– ¿Qué si me gusta?, me encanta, vas a estar preciosa. De verdad te lo digo, no por que seas mi amiga y mi compañera de piso –Respondió Carlee mientras empezaban a reírse las dos.&lt;br /&gt;– Y estos son los zapatos. –Dijo Anabel mientras dejó al descubierto los zapatos que había mantenido tras la espalda.&lt;br /&gt;–Joder Anabel, a juego y todo. –Exclamó, en tono jocoso  -Tienes que dejármelos un fin de semana para salir. Cuando te aburras de ellos claro.&lt;br /&gt;–Cuando tú quieras Carlee. Sólo tienes que cogerlos y te los llevas puestos.&lt;br /&gt;–No, no, de eso nada. Yo primero te los pido. Luego, ya me dices si me los dejas. A lo mejor, a partir de mañana te los pones todos los fines de semana y no los sueltas. Además, a mí no me quedarían tan bien como a ti. –Y las dos empezaron a reírse mientras se abrazaban.&lt;br /&gt;–No seas tonta, te quedarían preciosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de guardar el vestido y los zapatos, las dos fueron a la cocina y siguieron hablando entusiasmadas de la moda y la cita del día siguiente. Anabel, preparó mientras el almuerzo; unos pasteles rellenos de carne y una ensalada. Se sentaron a comer una frente a otra en la mesa de la cocina y mientras almorzaban, habían comentado las anécdotas que Carlee relataba de ese día en la estación. Algunas, parecían sacadas de una película de los Hermanos Marx. Otras, más humanas, de reencuentros con familiares y amigos, se convertían en emociones tanto para los que las vivían, como para los espectadores mudos de la historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-6618649018294931522?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/6618649018294931522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=6618649018294931522' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6618649018294931522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6618649018294931522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/07/el-bate-rojo-25-zapatos-nuevos.html' title='El bate rojo (2.5) Zapatos nuevos'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-8575744701599142254</id><published>2009-06-12T10:47:00.004+02:00</published><updated>2009-06-21T19:32:29.671+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 2.4 (La tienda de ropa)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Sj5upSGOrXI/AAAAAAAAAPQ/y98MHa5Zdyg/s1600-h/tienda.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 287px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349835062874385778" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Sj5upSGOrXI/AAAAAAAAAPQ/y98MHa5Zdyg/s400/tienda.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Jacqueline, junto a su conejo de peluche, se dejaba de caer en la pequeña alfombra del salón y trataba de rellenar los huecos con la mayor perfección posible, haciendo garabatos de múltiples formas y colores que rellenaban todas las páginas con una configuración propia de cuadros abstractos. De vez en cuando, se levantaba y le enseñaba con gran orgullo a su madre las obras maestras que habían creado, las que había dibujado el conejo de peluche, que no eran tan buenas y las suyas que eran mejores, y Anabel respondía dándole ánimos para que siguieran rellenando el libro para luego, enseñárselo a sus compañeros cuando llegara a la guardería. –Serás una gran artista cariño, y el señor conejito tampoco dibuja tan mal –Le decía– Y Jacqueline volvía a la ardua tarea de seguir dibujando, hasta que la madre le ayudaba a meter los utensilios de dibujo en una maletita verde de plástico con forma de tortuga. Eran las nueve y cuarto y ya el momento de ponerse en camino a la guardería.Cogió el cochecito y aupó a Jacqueline para meterla dentro, le puso al señor conejo en las manos, le puso una pequeña bufanda y salieron de la casa. Mientras se dirigían a la guardería observaban el revoloteo de los pájaros en los árboles y el paulatino despertar de la gente del pueblo. Empezaba un nuevo día y todo el mundo iba de un lado a otro con cara soñolienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron, Anabel le dio el libro de dibujos y la maletita en forma de tortuga, Jacqueline se despidió de su madre con un fuerte beso y se fue con los demás compañeros acompañada de una de las trabajadoras de la guardería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras regresaba con el cochecito, paró en una pequeña tienda de ropa que hacía solo unas semanas que acababan de inaugurar. Había pasado por delante casi todos los días, pero no le había prestado mucha atención. Ella no se compraba ropa nunca, reutilizaba todo lo que tenía y desde que nació su hija, la única ropa que compraba era para Jacqueline, que prácticamente necesitaba cambiarla cada mes y medio porque crecía a un ritmo muy rápido y se le quedaba toda pequeña. En esta ocasión, se detuvo junto al escaparate y observó un vestido largo de color blanco y con unas florecidas de colores bordadas a la altura del hombro. Dejó el cochecito junto a la puerta de la tienda y entró decidida a probarse el vestido. La dependienta la atendió con amabilidad y le enseñó uno de su talla. Se metió en el probador y una vez había comprobado en los espejos que le quedaba bien, volvió a vestirse dispuesta a comprarlo. La empleada, le comentó que acababa de recibir la tarde anterior unos zapatos que iban a juego con el vestido y combinarían muy bien. Anabel aceptó verlos y terminó por probárselos también. Cuando salió de la tienda, estaba encantada de las compras que había hecho y deseaba que llegara el día siguiente para estrenarlos en su cita. Metió las bolsas en el interior del cochecito y paseó tranquilamente de vuelta a su casa dando un rodeo, sin prisas, saboreando la brisa matutina, haciendo piar de los pájaros una melodía que la acompañaba en su viaje. El olor del césped recién cortado y la fragancia de los árboles lo invadía todo a su alrededor. Se sentía contenta, feliz. Hacía tanto tiempo que no se compraba nada para ella que, el simple hecho de un vestido y unos zapatos nuevos le valían para rejuvenecer como mujer. Poco a poco mientras caminaba y sus pensamientos vagaban de un sitio a otro sin rumbo fijo llegó de nuevo a la puerta de su casa. Metió el cochecito dentro y sacó de dentro las dos bolsas para dejarlas encima del sofá del salón. Lo primero era poner la casa en orden.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-8575744701599142254?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/8575744701599142254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=8575744701599142254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8575744701599142254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8575744701599142254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/06/el-bate-rojo-24-la-tienda-de-ropa.html' title='El bate rojo 2.4 (La tienda de ropa)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Sj5upSGOrXI/AAAAAAAAAPQ/y98MHa5Zdyg/s72-c/tienda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-7616233981712155210</id><published>2009-06-02T01:30:00.001+02:00</published><updated>2009-06-02T01:34:44.072+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 2.3 (Jacqueline)</title><content type='html'>Anabel se levantaba a las ocho de la mañana, hacía las tareas de la casa y cuidaba de su hija. Todas las mañanas después de desayunar, la despertaba con un –Mi vida, buenos días–, y le acariciaba el pelo hasta que Jacqueline abría poco a poco los ojos y dando un pequeño bostezo, sonreía a su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían pasado ya seis días desde que conoció a Richard y se había levantado inquieta. Toda la noche estuvo rondándole por la cabeza la idea de volverlo a ver. Se levantó y se dio una ducha. Al salir se puso un albornoz de algodón blanco con rallas verdes y rosa y se dirigió a la cocina. Se preguntaba a si mima si Richard tendía las mismas ganas que ella de que se produjese de nuevo el encuentro o tal vez, sólo era una situación de la que ella sentía nostalgia.&lt;br /&gt;Se preparó té y un revuelto de huevos con bacon que puso sobre dos tostadas que se habían pasado un poco, las cuales, presentaban un aspecto poco apetitoso. Cuando terminó de desayunar, se dirigió a su habitación de nuevo lentamente a despertar a su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mi vida, buenos días –Le susurró al oído mientras le acariciaba el pelo.&lt;br /&gt;– Mami–Respondió con una voz tenue Jacqueline.&lt;br /&gt;– Vamos dormilona, eres una perezosa. Si te levantas te daré el zumito de melocotón que tanto te gusta. El señor conejito ya se ha tomado uno. Dice que le ha gustado mucho, y que cuando te levantes se tomará otro contigo en la cocina.&lt;br /&gt;– ¿De verdad? –Interrogó a la madre mientras empezaba a abrir los ojos con dificultad.&lt;br /&gt;– Claro mi amor.&lt;br /&gt;– Sueño mami –Prosiguió.&lt;br /&gt;– Cariño, hace un día precioso. Antes de ir a la guardería, te compraré un caramelo de los que te gustan en la tienda, ¿quieres?.&lt;br /&gt;– ¿De fresa mami?. –Interrogó mientras abría los ojos exageradamente.&lt;br /&gt;– De lo que tú quieras mi amor. Pero tienes que levantarte, ¿de acuerdo?. –Sonrió.&lt;br /&gt;– Vale –Dijo mientras se incorporaba lentamente, hasta que se sentó junto a su madre y le sobresalieron las pequeñas piernas por el borde de la cama. Anabel le dio un beso y luego le puso las dos pequeñas zapatillas con forma de conejitos que había debajo de la cama, la cogió de la mano y fueron juntas al baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Lista, ya estás tan guapa como una princesa. Ahora vamos a la cocina, te haré el desayuno. –Le dijo mientras se dirigían a la cocina después de salir del baño. –Tienes que desayunar bien para crecer fuerte. Ya eres casi una mujercita. –Y la cogió en brazos al llegar a la cocina para sentarla en una pequeña silla de madera con dos reposabrazos que impedían que se cayera hacia los lados.Anabel se calentó otro té, mientras preparaba el desayuno de su hija; unos cereales mezclados con yogur y el zumo que le había prometido de melocotón. Todo ello, mientras el señor conejo no se separaba de al lado de Jacqueline y que ella pausadamente intentaba alimentar con pequeñas cucharadas, las que a veces, caían torpemente encima de la mesa. Mientras, Anabel tomaba encantada la segunda infusión y animaba a su hija a que terminara todo su desayuno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-7616233981712155210?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/7616233981712155210/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=7616233981712155210' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7616233981712155210'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7616233981712155210'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/06/el-bate-rojo-23-jacqueline.html' title='El bate rojo 2.3 (Jacqueline)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-7525684530364857786</id><published>2009-05-13T16:31:00.004+02:00</published><updated>2009-06-12T20:51:40.636+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 2.2 (El encuentro con Richard)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SjIV18BRvaI/AAAAAAAAAPI/2l9eB4aly08/s1600-h/cafe.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 285px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346359724030934434" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SjIV18BRvaI/AAAAAAAAAPI/2l9eB4aly08/s400/cafe.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;North Yorkshire, Reino Unido, 1992&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Aquella mañana, Anabel había salido de compras al pequeño supermercado del pueblo de Romanby. Tenía que comprar algo de fruta y verduras frescas para el almuerzo, pero a pesar de la variedad, no se decidía sobre qué comprar. Daba vueltas a zona de las lechugas, los calabacines y las zanahorias pensando en que llevarse y cuanta cantidad. Mientras deambulaba inmersa en sus pensamientos, un joven se acercó a su lado. Tenía la piel curtida por el sol y unos enormes ojos negros. Vestía con una camiseta ajustada al cuerpo y unos vaqueros desgastados por el uso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Yo me llevaría esas zanahorias, son frescas, mientras que las lechugas tienen pinta de ser de invernadero. -Comentó sonriendo junto a ella mientas cogía un manojo de zanahorias y seguía su camino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Anabel, sonrió -Bien, las probaré. Gracias -Dijo mientras metía en la bolsa de plástico del supermercado otro manojo de zanahorias.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando terminó de hacer las compras, a la salida del supermercado, el joven la esperaba junto a un todoterreno. Se acercó nuevamente a ella, se presentó como Richard Pohell y la invitó a un café que ella aceptó en agradecimiento por el consejo. -Por tomar un café no iba a pasar nada y no quería dar la impresión de desagradecida. - Pensó.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Anabel rechazó ir en el todoterreno, por lo que fueron andando a una pequeña cafetería cercana al supermercado. El sitio era acogedor, con mesas dispuestas para dos y cuatro personas y el mostrador albergaba una gran cantidad de pastelería variada. En otro mostrador, había varias tartas de cumpleaños que llamaban la atención por el colorido. Los dos se sentaron en una de las mesas cercanas a la cristalera que daba a la calle. Lucía el sol y apetecía ver pasear a la gente por la calle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Bueno Richard, ¿tu sueles invitar a café a todas las chicas que encuentras en los supermercados? - Interrogó Anabel.&lt;br /&gt;- No, ni mucho menos. - Sonrió Richard. Pero siempre es buena ocasión para conocer gente. No suelo venir mucho por aquí, pero una vez al mes me paso para comprar lo que necesito. Las cosas básicas. He tenido la suerte de conocerte y que quieras charlar un poco conmigo.&lt;br /&gt;- Bueno, yo tampoco conozco a mucha gente. No tengo mucha vida social que digamos.&lt;br /&gt;- Entonces perfecto. Ya somos dos. ¿Tú eres de aquí?, nunca te he visto antes, aunque como te he dicho, es complicado, no suelo venir mucho. Pero en un pueblo como este la gente se conoce casi toda.&lt;br /&gt;- No, me mudé hace seis meses. Encontré trabajo aquí y me vine a vivir&lt;br /&gt;- Que suerte para mí - Richard sonrió dejando ver su blanca dentadura que contrastaba con el color de su piel. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La camarera, una joven rubia, con el pelo estirado hacia atrás y recogido con dos coletas de colegiada a cada lado de la cabeza, les sirvió los dos cafés y el croissant a Anabel que había pedido. Dejó la nota de la cuenta bajo el café de Richard y volvió detrás del mostrador. En ese momento la `pequeña cafetería estaba vacía. Sólo estaban ellos dos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Me encantan los croissants, no sé cómo se hacen, si lo supiera, los haría yo misma - Comentó Anabel mientras se lo comía con satisfacción.&lt;br /&gt;- Yo con el café estoy servido. Ahora cuando llegue comeré algo. Suelo almorzar temprano. Pero si quieres te pido otro.&lt;br /&gt;- No muchas gracias. ¿Tú…, vives solo?.&lt;br /&gt;- Si, hace tiempo. Me va bien, no me puedo quejar. ¿Y tú? - Preguntó.&lt;br /&gt;- Vivo con una compañera de piso y mi hija.&lt;br /&gt;- ¿Tienes una hija?, ¿Estas casada entonces? - Interpeló Richard con tono sombrío.&lt;br /&gt;- Si, tengo una hija de dos años, pero no estoy casada. Ella es la razón de mi vida. Sin ella no sé lo que haría. Desde que nació he vivido sólo para ella. Se llama Jacqueline.&lt;br /&gt;- Espero conocerla pronto. Seguro que es encantadora.&lt;br /&gt;- Si que los es.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ambos terminaron de desayunar y se despidieron en la puerta de la cafetería. Richard se ofreció a llevarla en el todoterreno, pero ella prefirió ir andando. Acababa de conocerlo, le caía muy bien, pero no quería tampoco que alguien al que acababa de conocer supiera donde vivía. Quedaron en la puerta de la cafetería una semana más tarde para volver a tomar un café.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Anabel trabajaba por las tardes en el &lt;i&gt;The Golden Lion&lt;/i&gt;, un pub en el número 7 de Ainderby Road, entre las calles Harrewoodlane y Rise Richmond. Un lugar tradicional y acogedor con una gran variedad de cerveza, una mesa de billar y un gran televisor que servía de deleite de los lugareños y turistas para ver los deportes. En otra parte del edificio, separado de la zona de copas, tenía un comedor donde se servían platos tradicionales. Ella, junto con su compañera Rachel, una morena de ojos saltones y pelo rizado, eran las encargadas de servir las copas. Por norma general, entre semana, estaban bastante tranquilas, pero los fines de semana, el aparcamiento exterior solía llenarse de coches y había más clientes que disfrutaban tomando grandes pintas de cerveza hasta la hora del cierre del local. Hacía años que ya no se escuchaba en los pubs, la tradicional campanada que anunciaba la última ronda antes del cierre, y que provocaba una auténtica avalancha sobre las barras, el ‘binge drinking’ o carrera para emborracharse quedó abolida por el gobierno de Tony Blair en noviembre de 2005.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Toda una tradición inglesa que prohibía servir alcohol después de las once de la noche, y que llevaba vigente desde 1915, en plena Guerra Mundial, para frenar el elevado absentismo laboral de los trabajadores de la industria de armamento, que tenían tasas de alcoholismo dispares.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una vez terminada su jornada laboral, Anabel regresaba lo más rápido posible a su casa donde su compañera de piso, Carlee, se encargaba de cuidar a su hija por las tardes. Cuando llegaba, Jacqueline ya se encontraba durmiendo y ella le daba un beso de buenas noches con mucha dulzura para que no se despertase. Carlee, esperaba despierta a Anabel si tenía que comentarle algo o había surgido algún problema en su ausencia, pero si la tarde había pasado con normalidad, se la encontraba dormida en su habitación con la puerta entreabierta. Trabajaba por la mañana como dispensadora de tikets de autobús de la estación de tren de Northallerton a la estación de Leeming y por las tardes no le importaba quedarse al cargo de Jacqueline. A cambio, Anabel se encargaba de hacer el almuerzo y las cosas más comunes de la casa.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-7525684530364857786?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/7525684530364857786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=7525684530364857786' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7525684530364857786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7525684530364857786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/05/el-bate-rojo-22-el-encuentro-con.html' title='El bate rojo 2.2 (El encuentro con Richard)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SjIV18BRvaI/AAAAAAAAAPI/2l9eB4aly08/s72-c/cafe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-7919052566554943541</id><published>2009-05-13T16:26:00.005+02:00</published><updated>2009-05-19T12:22:08.108+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 2.1 (La noche de luna nueva)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ShFEM06VGsI/AAAAAAAAAME/JQ332U137hU/s1600-h/nacimiento.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337122020563163842" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ShFEM06VGsI/AAAAAAAAAME/JQ332U137hU/s400/nacimiento.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Somerset, Reino Unido, 1990&lt;br /&gt;&lt;p&gt;En esa noche de noviembre, el frío viento cortaba la respiración a los habitantes de Wellow, un pequeño pueblo cercano a Bristol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De la poca iluminación que podía distinguirse entre la oscuridad de aquella noche de luna nueva, existía una ventana donde la claridad salía por los postigos de la ventana de un primer piso. Los tonos dorados del interior eran expulsados al negro infinito a travez del cristal. De su interior, unos gritos ahogados de una mujer salían amortiguados al exterior.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Anabel, acabas de ser madre. - Dijo la matrona, mientras pasaba delicadamente a la mujer la criatura sonrosada que acababa de dar a luz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mujer rompió a llorar. Hasta ese momento no había querido saber si era niño o niña. Ella misma se había puesto esa imposición. Era una madre soltera y no quiso saber el sexo de su hijo. No había querido recordar nada, ni saber nada, que se relacionara con la vida de su recién nacido; esa noche nació una su hija y con ella, sus ilusiones por volver a vivir y ser feliz.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-7919052566554943541?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/7919052566554943541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=7919052566554943541' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7919052566554943541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/7919052566554943541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/05/el-bate-rojo-21-la-noche-de-luna-nueva.html' title='El bate rojo 2.1 (La noche de luna nueva)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ShFEM06VGsI/AAAAAAAAAME/JQ332U137hU/s72-c/nacimiento.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-5962232687724205583</id><published>2009-05-06T14:22:00.001+02:00</published><updated>2009-05-06T14:22:50.846+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 2.0 (La invitación)</title><content type='html'>&lt;p&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; Al llegar a la comisaría, Jack y Álex interrogaron al Paco Aranda, el propietario de la finca. Un tipo de buen vestir, acostumbrado a lidiar con gente,&amp;#160; típico especulador de tira y daca que se sabía todos los trucos a lo largo de una vida de trapicheos y buen vivir a costa de lo negocios. Toda su vida la había dedicado a la obtención de dinero fácil. Sobre todo de la inversión inmobiliaria y herencias por parte de su padre de un par de fincas en el casco antiguo de Cádiz. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Al terminar las dos horas de interrogatorio sobre todo lo que creían más relevante de su vida y de los propietarios de las casas que arrendaba, llegaron a una conclusión; Paco Arana, por mucho que a ellos no les hiciera mucha gracia sus métodos para hacer dinero fácil, no sabía nada. El único inquilino que tenía en esa finca era la señora ….. El piso donde había sido encontrada la chica estaba deshabitado desde hacía dos años. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; En ese punto y después de hacer los informes para el día siguiente y examinar las fotos de la escena del crimen, dieron por finalizado el día de trabajo. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; -Jack, he hablado con Rosa y le comenté el encuentro de hoy con María Portela. Me dijo que hacía tiempo que no te veía y si tal vez, te apetecía ir este fin de semana a cenar con nosotros a nuestra casa. -Comentó Álex mientras salían de comisaría.   &lt;br /&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; - ¿Este fin de semana?, interrogó Jack.    &lt;br /&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; - Si, ¿por qué no?, sería una reunión en familia. Además, también vendrá María. Esta tarde Rosa la iba a llamar para invitarla también. Le ha gustado que os conocierais. Creo que pasaríamos un rato agradable. Nada de trabajo, sólo una cena entre amigos.    &lt;br /&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; - Estaría bien. - Sonrió Jack.    &lt;br /&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; - Bien, pues a las nueve en mi casa el sábado.     &lt;br /&gt;&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; - Perfecto, allí estaré.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-5962232687724205583?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/5962232687724205583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=5962232687724205583' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/5962232687724205583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/5962232687724205583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/05/el-bate-rojo-20-la-invitacion.html' title='El bate rojo 2.0 (La invitación)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-6069075174270967146</id><published>2009-04-23T17:52:00.007+02:00</published><updated>2009-05-13T19:35:01.078+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.9 (Sin pistas)</title><content type='html'>&lt;p&gt;Jack se levantó del sofá del salón sin haber podido conciliar el sueño. Le daba vueltas a la primera de las notas y sabía que tenía que tomar en serio la segunda de ellas, que era la premonición de otra muerte. La recordaba, y el mero hecho de analizar sus palabras hacía que se estremeciera. Jack, cogió el teléfono móvil y marcó el número de Álex. Al segundo tono Álex respondió la llamada.   &lt;br /&gt;- Álex, pásate a recogerme de camino que vienes a la comisaría. Quiero que hablemos de la nota encontrada esta mañana en la habitación de la chica muerta. Pero lo que más me interesa es comprender por qué la primera nota, la nota que anunciaba la muerte de esta chica, no apareció en la habitación donde la mató.    &lt;br /&gt;-Vale, estaba montándome ya en el coche. Espero que hoy no me encuentre los atascos de siempre. En veinte minutos me esperas debajo de tu casa.    &lt;br /&gt;- Perfecto, abajo nos vemos -Terminó Jack.    &lt;br /&gt;Veinte minutos después, Álex llegaba con el coche. Jack se montó en el asiento delantero, y, quince minutos después tomaban un café de la Avenida Andalucía.    &lt;br /&gt;- Creo que ya ha matado a otra persona -Comenzó Jack en tono sobrio.    &lt;br /&gt;- Yo también pienso que es posible, aunque puede que sea un aviso. Todo esto es una locura. ¿Por qué te mandaría a ti la primera nota?. Creíamos que era una broma de mal gusto, pero ya se ve que no es así. Sea el que sea quiere que seamos nosotros los que jugadores de esta partida; por cierto, mientras venía en el coche me han llamado los de la científica, ya podemos ver las fotografías que han sacado esta mañana. -Le informó Álex.    &lt;br /&gt;-Perfecto, esta mañana mandé a analizar la primera de las notas, la segunda, se la llevaron directamente hoy los chicos de la científica. Espero que saquen alguna huella o algún resto que nos ayude.    &lt;br /&gt;- Jack, ¿me hablaste de la primera nota el mismo día que la recibiste?. Le interrogó Álex.    &lt;br /&gt;- Cuando saqué las cartas del buzón las subí al piso y las dejé amontonadas allí hasta el día siguiente, estaba metida entre medio de varias facturas. No tenía sobre alguno, sólo la nota. La sangre estaba ya seca cuando la metieron en el buzón, porque no manchó ninguno de los sobres que tenía debajo ni encima de ella. Al día siguiente, me puse unos guantes y la metí en una bolsa. Esa misma mañana te dije lo que había encontrado en el buzón. Solo que creímos que era una broma y no le hicimos mucho caso, pero de eso hace ya un mes. No hay nada que yo sepa y tú no. Simplemente, la metí en el cajón del escritorio y allí ha estado hasta hoy.    &lt;br /&gt;- Pues entonces alguien se la ha tomado esto muy en serio. Ya no es ninguna broma. La nota de esta mañana decía:&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;i&gt;“Canto una nana mientras siento su frío cuerpo en mis brazos y el palpitar de su pequeño corazón se apaga.”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;¿Qué demonios puede ser?, espero que no haya matado a otra chica.   &lt;br /&gt;- Creo que en cada frase nos indica que siente, nos desvela algo interior del asesino. Pero no da pistas sobre como poder atraparlo. De hecho, lo único que sabemos con cierta seguridad es que a la primera víctima la mató con un bate. Y que a la pobre chica la vistió como a una niña antes de reventarle la cabeza. Encima de todo, no hemos sacado nada en claro con la pobre señora. Nadie ha escuchado nada, ni nadie sabe nada. No tenemos nada joder!!, sólo sabemos lo que él quiere que sepamos. -Terminó con hastío Jack.    &lt;br /&gt;- Mañana por la mañana tendremos los resultados de las huellas encontradas. Los análisis de ADN tardan un poco más, ya sabes. - Continuó Álex mientras sacaba el móvil de la chaqueta que había empezado a sonar.    &lt;br /&gt;- Bien, vamos para allá. - Dijo mientras colgaba - El propietario de la finca nos está esperando ya en comisaría. Vámonos.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-6069075174270967146?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/6069075174270967146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=6069075174270967146' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6069075174270967146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/6069075174270967146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/04/jack-se-levanto-del-sofa-del-salon-sin.html' title='El bate rojo 1.9 (Sin pistas)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-5161546288798663975</id><published>2009-04-16T00:45:00.010+02:00</published><updated>2009-05-13T19:25:07.055+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.8 (Lámparas)</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Se7XW5KLtFI/AAAAAAAAAJc/jjAGTe80N5A/s1600-h/lamparas.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 400px; display: block; height: 288px; cursor: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327432197526500434" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Se7XW5KLtFI/AAAAAAAAAJc/jjAGTe80N5A/s400/lamparas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Jack vivía en un apartamento alquilado a una señora viuda desde hacía más de cinco años. Doña Concha, o Conchita, como a ella le gustaba que le llamaran para no sentirse tan mayor. Cuando Jack le alquiló el piso aún vivía su marido, un militar jubilado. Pero Conchita había enviudado hacía tres años. El pobre hombre no pudo aguantar una enfermedad de los pulmones y falleció a los pocos días. Desde entonces Jack no ingresaba el dinero del alquiler y se acercaba a la casa de Conchita a pagarle directamente a ella. Así, le hacía algo de compañía y charlaban unos minutos.   &lt;br /&gt;Conchita y su marido le alquilaron el piso sin muebles, por lo que Jack fue amueblando poco a poco su casa, siempre había vivido solo, y la decoración la había elegido siempre según sus gustos.    &lt;br /&gt;El salón de su casa tenía un confortable sofá rojo de tres plazas, de madera maciza de pino y con los asientos reclinables. Delante, una mesita baja que utilizaba algunas veces, mientras veía la televisión de plasma, que invadía la mayor parte de la pared donde estaba situada a forma de cuadro. A cada lado del mueble bajo, nacía una estantería repleta de novelas con las baldas en blanco y rojo, y las sillas de la mesa del salón, las había mandado a tapizar a juego con el sofá. Los dos ventanales tenían estores de lino, que hacían que pudiera graduar la intensidad de la luz que entraba en el salón. Había varias lámparas pequeñas repartidas, y de noche, iluminaban sutilmente pequeñas porciones de espacio. Una de ellas, de bambú y seda desprendía un color anaranjado que recordaba el atardecer, otra, de hierro forjado y con forma de pirámide, otorgaba a su alrededor un azul ultramar plácido, profundo, y así, cada una de ellas, de noche hacían de esa zona de la casa un lugar placentero y sensual.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-5161546288798663975?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/5161546288798663975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=5161546288798663975' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/5161546288798663975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/5161546288798663975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/04/el-bate-rojo-18.html' title='El bate rojo 1.8 (Lámparas)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/Se7XW5KLtFI/AAAAAAAAAJc/jjAGTe80N5A/s72-c/lamparas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-3548434666780190651</id><published>2009-04-10T01:21:00.007+02:00</published><updated>2009-04-16T00:45:34.807+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.7 (Recuerdos)</title><content type='html'>Era uno de los otoños más fríos que recordaban desde hacía tres años. 2009, el año de los temporales. Mucho viento, frío y lluvia. Hasta tornados que nunca llegaron a Cádiz, a pesar de ser anunciados por la Agencia Estatal de Meteorología en 2009. Ese año, el viento había derribado árboles y cornisas de las fachadas, tirado antenas de televisión de las azoteas, y la mitad de los contenedores bailaban por el medio de las calles. Las lluvias habían provocado inundaciones de sótanos, bajos y algunos garajes. Incluso varios hubo heridos de diferente consideración, a causa de accidentes provocados por los vientos, que llegaron a alcanzar los cien kilómetros por hora. Las comunicaciones se vieron afectadas, el catamarán y los puertos se vieron obligados a cerrar el tráfico marítimo en algunas ocasiones.&lt;br /&gt;De momento, el 2012 no era como hacía tres años, pero todo indicaba que sería parecido.&lt;br /&gt;Jack y Álex caminaron juntos hasta la esquina y se despidieron. Jack, llegó a su casa ,y mientras subía por el ascensor, recordó a María Portela, con el chaquetón y los guantes puestos, mientras hablaba con Álex y él esperaba a su compañero. Era raro en Jack, no se solía fijar en mujeres. Jack vivía para su trabajo. Sólo trabajo, y cuando podía, iba a algún pub a tomar una copas. Desconectar, -nada de trabajo, por favor- diría mientras estaba de copas.. Y seguiría hablando de otro tema o se iría al servicio del pub, para evadirse un poco de la conversación. Jack había recordado a María Portela y pensó, que no aparentaba llevar mucha vestimenta para el viento frío que hacía ese día. El chaquetón que llevaba se ceñía a su cuerpo. Cosa que permitió a Jack intuir el cuerpo esbelto de la periodista. Había estado imaginando su cuerpo sin el chaquetón en un pub, con la ropa ceñida a su cuerpo. Tal vez, algún traje de noche, que delimitara sus curvas, como suaves dunas de arena en la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jack, había terminado del almorzar la ensalada y el arroz cocido que se había preparado, y diez minutos después, se había dejado de caer en el sofá, a repasar los acontecimientos del día y el posible significado de la segunda nota. Tenía que quitarse de encima el recuerdo de María Portela, su imagen le había rondado su cabeza toda la tarde. Tenía que dejar de recordarla y empezar a buscar a un asesino que había matado a golpes a una pobre chica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-3548434666780190651?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/3548434666780190651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=3548434666780190651' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/3548434666780190651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/3548434666780190651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/04/el-bate-rojo-17-recuerdos.html' title='El bate rojo 1.7 (Recuerdos)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-8408054765093139122</id><published>2009-03-18T01:56:00.009+01:00</published><updated>2009-04-24T00:35:27.770+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.6 (María Portela)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SfDtKkP17II/AAAAAAAAAKc/XpmczGWuaKg/s1600-h/gato.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328019124963896450" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SfDtKkP17II/AAAAAAAAAKc/XpmczGWuaKg/s400/gato.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SfDsjD9358I/AAAAAAAAAKU/458bxxI21hI/s1600-h/gato.jpg"&gt;&lt;/a&gt;María Portela era una periodista vocacional. Periodista de sucesos. Había empezado la carrera con ilusión, la terminó con ilusión y hacía siete años que era periodista y seguía con la misma ilusión. Hay personas que estudian la carrera de periodismo porque es más fácil, o cuando se dan cuenta que no son capaces de seguir con los estudios de Derecho en su primer o segundo año de carrera. Luego, optan por Ciencias de la Información. Para ella ser periodista era su vida, su pasión por descubrir la verdad y la otra cara de un crimen. Si alguien había cometido un delito, tenia que pagarlo y además que la gente supiera la atrocidad que había cometido.&lt;br /&gt;Desde pequeña había visto series policiacas como Colombo, donde Peter Falk, interpretaba a un detective de homicidios despistado y descuidado con su imagen, a Telly Savalas, interpretando al detective Theo Kojak, resolviendo crímenes atroces en Nueva York, siempre con el caramelo con palo, y, un poco más adelante en el tiempo, Luz de Luna, donde Civill Shepher y Bruce Willis hacían de detectives privados encarnando a Madelyn ’Maddie’ Hayes y David Addison en una mezcla de amor odio mutuos.&lt;br /&gt;Todo parecía que se decantaría inevitablemente por llegar a ser una buena policía de homicidios, cuando empezó a ver una serie española de finales de los noventa. Periodistas. El detonante para ver las cosas desde otra perspectiva. Una que nunca se había parado a reflexionar. Cambiaría un arma por otra más mortífera aún. Una libreta y un bolígrafo. No podría resolver los casos, pero sí lo contaría para que todos supieran qué había pasado en realidad.&lt;br /&gt;María vivía sola, en un piso de alquiler a la entrada de Cádiz. No era muy amplio, pero suficiente para ella sola. Para ella sola y su gato persa, que hacía tres años que la acompañaba. Había decidido emanciparse con su primer trabajo, sin saber muy bien cómo le iría en la vida, pero ponía tanta pasión en lo que hacía, que nunca le había faltado el trabajo. Cuando llegaba a su casa después del trabajo, se ponía a escuchar música para relajarse y se servía una copa de un buen vino. Así, poco a poco en el sofá, recuperaba fuerzas y despejaba la mente para que, al día siguiente, empezara un nuevo capítulo de su vida. La serie de su vida, tenía que continuar. Una serie donde ella era la protagonista.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-8408054765093139122?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/8408054765093139122/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=8408054765093139122' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8408054765093139122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8408054765093139122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/03/el-bate-rojo-18.html' title='El bate rojo 1.6 (María Portela)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SfDtKkP17II/AAAAAAAAAKc/XpmczGWuaKg/s72-c/gato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-1387674918510074639</id><published>2009-02-26T15:05:00.004+01:00</published><updated>2009-03-26T01:19:18.797+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.5 (La periodista)</title><content type='html'>Poco después de las tres de la tarde, con muy poco con lo que empezar a trabajar, y habiendo dado un informe preliminar al comisario jefe, Jack y Álex salieron de la comisaría de policía. Los medios de comunicación ya estaban al tanto del asesinato, pero el juez de instrucción ya había dictado la orden de secreto de sumario. Hacía mucho tiempo que las calles de Cádiz no sufrían un asesinato tan macabro. Jack y Álex recordaban al descuartizador de Cádiz, pero lo que había ocurrido en aquella habitación, aún no tenía ni pies ni cabeza. El único nexo de unión eran las malditas notas que parecían un desafío a la policía; ya daban por hecho que alguien le estaba mandando un mensaje muy claro y concreto. Seguiría matando.&lt;br /&gt;Al salir de la comisaría y mientras caminaban por la avenida, dos ojos merodeadores se fijaban en ellos mientras cruzaban el paso de peatones. Se levantó de la mesa donde había una taza de café vacía y se acercó a ellos por la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola Álex, ¿que tal?. - Dijo en tono elevado para que pudieran enterarse a pesar del ruido del intenso tráfico a esa hora.&lt;br /&gt;- Lo que faltaba! - Gimió Álex a Jack mientras frenaba un poco el paso.&lt;br /&gt;- Hola María, que tal. Veo que no pierdes el tiempo. - Dijo en tono severo. - Y que los cauces normales tampoco son de tu agrado. ¿Porqué no esperas a que se levante el secreto de sumario?&lt;br /&gt;- Vamos Álex, no se nos ha informado de nada. Sólo que se ha producido un asesinato y que la víctima es una mujer. No sabemos si es de aquí o de fuera, ni la edad, ni que ha pasado realmente. Dime algo, aunque sólo sea extraoficial.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te diga algo extraoficialmente? -Sonrió Álex mientras ya se habían detenido en la otra acera.&lt;br /&gt;- Claro, me harías un gran favor, lo tomaría como un favor personal. Además te prometo que no publicaría nada hasta que se levantase el secreto de sumario. -Sonrió la periodista.&lt;br /&gt;- Extraoficialmente te puedo decir que ha habido una homicidio de una mujer esta mañana. Sabes lo mismo que nosotros.&lt;br /&gt;- Pero eso me deja igual. Eso no es nada extraoficial!&lt;br /&gt;- Pues eso es lo extraoficial, y lo oficial es, que cuando se levante el secreto de sumario tendréis más información.&lt;br /&gt;Pues si que me has sido de gran ayuda. - Dijo en tono sarcástico - Veo que no tienes intención de decirme nada. Bueno, pues por lo menos preséntame a tu compañero, no creo que eso tenga nada que ver con el caso ni que pueda afectar a la publicación de nada.&lt;br /&gt;- Jack, te presento a María Portela. Es periodista de sucesos. - Comentó mientras le hacía una seña a Jack que estaba alejado un par de pasos de ellos.&lt;br /&gt;-Encantado María, ¿Hace mucho que os conocéis?, Álex nunca me ha comentado nada .&lt;br /&gt;- Mucho gusto Jack. La verdad es que no sé, sus razones tendrá para no querer que lo relacionen con periodistas. Para la policía somos unos metomentodo. Aparte de eso, soy amiga de la mujer de Álex.&lt;br /&gt;- Comprendo. Bueno, seguro que nos veremos en otra ocasión que no tenga nada que ver con el trabajo de ninguno de nosotros.&lt;br /&gt;- Te tenemos que dejar, tenemos poco tiempo María. - Dijo Álex mientras reanudaban de nuevo el camino.&lt;br /&gt;- Ha sido un placer María. - Se despidió Jack.&lt;br /&gt;- Igualmente Jack, espero veros pronto. - María dio la vuelta y siguió andando por la avenida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-1387674918510074639?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/1387674918510074639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=1387674918510074639' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1387674918510074639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1387674918510074639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/02/el-bate-rojo-17-la-reportera.html' title='El bate rojo 1.5 (La periodista)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-1037083371144975238</id><published>2009-01-11T21:26:00.014+01:00</published><updated>2009-04-10T00:15:45.838+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.4 (La abuelita)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ScGbmKNqN3I/AAAAAAAAAH0/39HglIbhJws/s1600-h/abuelita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314700115152877426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 271px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ScGbmKNqN3I/AAAAAAAAAH0/39HglIbhJws/s400/abuelita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SWpWgLY6yqI/AAAAAAAAAEo/5Y0zCU7P4RA/s1600-h/fondo+comun.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Esa misma mañana Jack y Alex se dedicaron a tomar declaración a los inquilinos de la casa, que para sorpresa de los dos, solamente era la mujer mayor que llamó a la policía. Era una finca antigua, con un patio interior lleno de plantas mal cuidadas y rodeado con macetas de geranios al que se accedía a través de una oscura casapuerta. Las escaleras, con escalones de piedra desgastados por el paso de los años, daban a las plantas superiores que aún tenían los servicios compartidos para cada planta. Era una de esas fincas que los dueños no arreglaban, y estaban totalmente apuntaladas para cohibir a los inquilinos que, con rentas antiguas se negaban a irse de sus casas. Para los dueños de las fincas era un negocio rentable. Esperaban a que las fincas las declarara en ruina para luego venderlas a las constructoras por mucho más de lo que valían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;- Buenos días señora – Empezó Jack&lt;br /&gt;- Hola, buenos días, ¿Son ustedes de la policía?&lt;br /&gt;- Si señora, mi nombre es Jack y mi compañero es Alex, ¿Podemos pasar? – Le preguntó cortésmente Jack mientras le enseñaban las placas.&lt;br /&gt;- Si claro, pasen, está todo un poco desordenado y casi no se puede andar por la casa por los puntales, pero por mucho que quiera echarme el dueño, yo de aquí no me voy.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Jack y Alex miraban de reojo el aspecto de la casa. Se veían las humedades y las grietas por las paredes y los techos. Tarde o temprano esa finca se vendría abajo, pensaron.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Señora…&lt;br /&gt;- Dolores – Continuó la frase la mujer.&lt;br /&gt;-Bien Dolores, ¿cuanto tiempo lleva usted escuchando los golpes? – Comenzó Alex.&lt;br /&gt;- Pues llevo escuchando los golpes desde hace tres días, ya se lo dije antes por teléfono a la chica.&lt;br /&gt;- ¿Sabe quien vive en ese piso por casualidad o ha visto entrar o salir a alguien desconocido últimamente?&lt;br /&gt;- Pues la verdad es que no he visto entrar ni salir a nadie, además yo no sabía que viviera nadie más en la finca. Llevo viviendo aquí desde que nací y los vecinos se fueron de sus casas poco a poco. Incluso la casapuerta siempre está cerrada, porque me da miedo de que entre alguien y me robe o se metan los drogadictos. Cuando escuché los golpes imaginé que era en otra finca.&lt;br /&gt;- ¿No escuchó anteriormente nada o vio luces por la noche?, cualquier detalle por pequeño que sea nos puede ser de gran ayuda. –Continuó Jack.&lt;br /&gt;- Pues que yo recuerde nada, lo único, que es una tontería, es que desde hace un tiempo creía oler como a perfume o colonia, no sé muy bien, un olor a flores, y yo últimamente ya no estoy como para cuidar tanto las plantas como antes – Continuó la mujer mientras se reía.&lt;br /&gt;-Bueno, se le ve usted muy bien señora. –Le comentó Alex mientras se sonreía también.&lt;br /&gt;-Bueno, si recuerda algo más o necesita cualquier cosa, no dude en llamarnos ¿Tiene usted teléfono móvil? –Le pregunto Jack mientras le daba una tarjeta.&lt;br /&gt;-Si, sí, me lo regaló mi sobrina. Como sabe que estoy sola, pues se queda más tranquila. Yo no entiendo muy bien los trastos estos, pero solo tengo que dale a un numero y me llama sin tener que marcar ni nada. Por la vista ¿Sabe?, que ya no veo como cuando era moza.&lt;br /&gt;-Muy bien, pues muchas gracias por su tiempo Dolores y cuídese. - Zanjó Álex.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;De esa manera Jack y Alex dieron por terminada la declaración de Dolores. No creían que la mujer fuera a darle mucha más información y se pusieron en camino a la comisaría.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-1037083371144975238?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/1037083371144975238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=1037083371144975238' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1037083371144975238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/1037083371144975238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/01/el-bate-rojo-16.html' title='El bate rojo 1.4 (La abuelita)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ScGbmKNqN3I/AAAAAAAAAH0/39HglIbhJws/s72-c/abuelita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-8395039671859953</id><published>2009-01-03T03:15:00.007+01:00</published><updated>2009-03-26T01:12:53.205+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.3 (Nota 2)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SWFJ1SW4WTI/AAAAAAAAAEg/_slu0IpyZQk/s1600-h/nota2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287588617319373106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 329px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SWFJ1SW4WTI/AAAAAAAAAEg/_slu0IpyZQk/s400/nota2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mi bate está rojo.&lt;br /&gt;El silencio de tus gritos no me deja ver la luz.&lt;br /&gt;Esa furia en mi interior no me deja que pare. Veo brotar el color rojo cuando mis manos desgarran.&lt;br /&gt;Tu vida interior ya no grita tampoco, la tengo entre mis dedos.&lt;br /&gt;Canto una nana mientras siento su frío cuerpo en mis brazos y el palpitar de su pequeño corazón se apaga.&lt;br /&gt;Los pájaros revolotean manchados de rojo.&lt;br /&gt;Huele a rojo y se hace el silencio.&lt;br /&gt;Quiero morir!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-8395039671859953?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/8395039671859953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=8395039671859953' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8395039671859953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8395039671859953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2009/01/el-bate-rojo-15-nota-2.html' title='El bate rojo 1.3 (Nota 2)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SWFJ1SW4WTI/AAAAAAAAAEg/_slu0IpyZQk/s72-c/nota2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-2705368941972854005</id><published>2008-12-03T13:19:00.012+01:00</published><updated>2009-05-13T19:32:09.004+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.2 (Macabro descubrimiento)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVlK-C7258I/AAAAAAAAADw/Nsi_HQ-BtWo/s1600-h/huella.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 400px; display: block; height: 254px; cursor: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285338067496265666" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVlK-C7258I/AAAAAAAAADw/Nsi_HQ-BtWo/s400/huella.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;La policía científica ya estaba en el lugar de los hechos. Uno de los agentes haciendo fotos y otro tomando huellas y recogiendo muestras del caos en el que acababa de adentrarse. Todo en la habitación recordaba a un matadero maloliente y abandonado. La cama, hecha jirones, tenía impregnada unas manchas oscuras y amarillentas que recordaban trazos de pintura en un lienzo putrefacto. Las moscas revoloteaban sin cesar, y allí, en medio toda esa locura, un cuerpo desnudo de mujer, o lo que quedaba de ella.   &lt;br /&gt;- ¿Qué coño significan esos signos en las paredes? Y ¿eso es pelo? –Preguntó Jack a uno de los agentes, mientras iluminaba parte de la pared con la linterna de mano.    &lt;br /&gt;- Todavía no lo sabemos. Pero parece ser que fue golpeada repetidas veces con un objeto contundente y eso que ves parece que son partes del cuero cabelludo que llegaron a la pared.    &lt;br /&gt;- ¡Joder¡ que cojones ha pasado aquí – Interrogó Jack.    &lt;br /&gt;- De momento tendremos que esperar al resultado de la autopsia, las pruebas de ADN, e intentar recomponer la escena para saberlo a ciencia cierta. -Respondió uno de los agentes de la policía científica.    &lt;br /&gt;En ese momento, Alex le pasó a Jack la nota dentro de un plástico para pruebas. Estaba escrita con lo que parecía también sangre. Jack la leyó y se la entregó de nuevo a Alex.    &lt;br /&gt;- Esto se está convirtiendo en una jodida pesadilla Jack, y lo peor de todo es que parece que acaba de comenzar.    &lt;br /&gt;- Pues espero atrapar a ese loco hijo de puta antes de que mate a nadie más. –Espetó Jack mientras salía de la habitación.    &lt;br /&gt;- La primera nota ya nos contaba como había matado a esta chica Jack. –Alex levantó la mano y agitó la nota delante de Jack.    &lt;br /&gt;- Eso me temo. Ya nos está contando cómo va a ser la próxima. –Jack se había fijado que en el suelo había un lazo rojo ensangrentado como contaba la primera de las notas que hasta ese momento no había tenido mucho sentido para ellos.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-2705368941972854005?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/2705368941972854005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=2705368941972854005' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/2705368941972854005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/2705368941972854005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2008/12/al-bate-rojo-14.html' title='El bate rojo 1.2 (Macabro descubrimiento)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVlK-C7258I/AAAAAAAAADw/Nsi_HQ-BtWo/s72-c/huella.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-5825443766024866570</id><published>2008-11-20T16:14:00.010+01:00</published><updated>2009-05-13T19:30:38.335+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.1 (Otoño)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVqBfCwtWBI/AAAAAAAAAEA/f2FBhJJS-5A/s1600-h/arbol.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 400px; display: block; height: 263px; cursor: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285679482989795346" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVqBfCwtWBI/AAAAAAAAAEA/f2FBhJJS-5A/s400/arbol.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Nada más salir del apartamento se dirigió andando a una de las cafeterías de la calle Acacias. Eran las 9:45 de la mañana y el cielo se presentaba con un gris plomizo que invadía el ambiente en un halo de aflicción. Las hojas caídas de los árboles danzaban en los rincones del asfalto, dando la sensación de estar viendo un espectáculo de marionetas que saltaban y se recreaban movidas por hilos invisibles sobre un mar de betún. Eran los primeros días del otoño y el viento del norte se hacía notar en la vestimenta de la gente que paseaba.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Jack sólo tardó cinco minutos en tomarse un café bien cargado y salió a la calle de nuevo terminándose el cruasán de camino a la comisaría.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Buenos días Jack –Dijo Alex mientras lo esperaba bajo la escalinata de la comisaría tomando un café de máquina en un vaso de plástico-.   &lt;br /&gt;-Hola Alex, ¿Ese es tu primer café?    &lt;br /&gt;-Ni lo sueñes, este es el tercero de la mañana –Intervino Alex mientras apuraba el vaso de café –Vamos al coche y de camino te pongo al corriente de todo.    &lt;br /&gt;Alex era el compañero de Jack desde hacía ocho años. Se conocían desde antes de ir a la academia gracias a un programa de intercambio de estudiantes. Jack había llegado a España para perfeccionar su español y después de volver a su país regresó para quedarse. Se sacó la doble nacionalidad y al cabo del tiempo se presentaron los dos a las oposiciones de la Policía Nacional. No se habían separado desde entonces.    &lt;br /&gt;-Bueno, ¿que ha pasado?– Le interrogó Jack-.    &lt;br /&gt;-Nos llamaron hace unos cuarenta y cinco minutos. Una vecina llevaba escuchando golpes más de tres días. Cuando se le acabó la paciencia, nos llamó creyendo que se trataba de violencia doméstica. –Alex hizo una pausa para mojarse los labios – Lo que encontraron los dos agentes que fueron a la casa tienes que verlo por ti mismo. Yo me pasé antes de ir a la comisaría y casi vomito el desayuno allí mismo.    &lt;br /&gt;-Joder! Empezamos bien el día.    &lt;br /&gt;Diez minutos más tarde habían llegado a la puerta de la casa donde ya había varios coches estacionados de la policía y una ambulancia.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-5825443766024866570?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/5825443766024866570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=5825443766024866570' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/5825443766024866570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/5825443766024866570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2008/11/el-bate-rojo-12.html' title='El bate rojo 1.1 (Otoño)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVqBfCwtWBI/AAAAAAAAAEA/f2FBhJJS-5A/s72-c/arbol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-8973168708632353024</id><published>2008-11-20T01:19:00.011+01:00</published><updated>2009-06-12T20:54:07.004+02:00</updated><title type='text'>El bate rojo 1.0 (Jack)</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ScGfZZXz41I/AAAAAAAAAH8/KeBhyEGwAEA/s1600-h/despertador.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 263px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314704293930197842" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ScGfZZXz41I/AAAAAAAAAH8/KeBhyEGwAEA/s400/despertador.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cádiz, España, noviembre de 2012&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El despertador del móvil sonó a las once de la mañana. Desde la cama, Jack estiró el brazo y devolvió el silencio a la habitación. Aún tenía mal cuerpo de las dos últimas noches que había estado de copas y pubs por el centro. Cada resaca duraba más que la anterior. Y sabía perfectamente, que las canas que asomaban en los laterales de su cabeza, eran el indicador perfecto de que ya no tenía el cuerpo de un adolescente. Las noches de fiesta descontrolada le empezaban a pasar factura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Jack se levantó de la cama y lo primero que hizo fue ir a la cocina y tomarse el zumo de naranja de todos los días. No le gustaba tomar café en su casa y tampoco tenía ganas de tomar tostadas o cualquier alimento sólido. Prefería salir a la cafetería más cercana y tomarse un buen spresso con algo de bollería recién hecha.&lt;br /&gt;Antes de salir, se encendió en primer cigarro del día y meditó sobre el estado de la habitación.&lt;br /&gt;- Bueno, ya la limpiaré cuando vuelva – Se dijo a si mismo mientas le echaba de comer a los peces tropicales que tenía en un pequeño acuario.&lt;br /&gt;En ese momento el teléfono móvil empezó a vibrar. Lo tenía puesto en modo silencioso, por lo que empezó el pequeño baile encima de la mesa.&lt;br /&gt;-¿Diga?-&lt;br /&gt;- ¿Jack?, ¿te acabas de levantar no?, lo he notado en la voz. Ven enseguida, hemos encontrado la segunda nota.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-8973168708632353024?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/8973168708632353024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=8973168708632353024' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8973168708632353024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/8973168708632353024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2008/11/el-bate-rojo-10.html' title='El bate rojo 1.0 (Jack)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/ScGfZZXz41I/AAAAAAAAAH8/KeBhyEGwAEA/s72-c/despertador.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5392345867059731233.post-3129347945091895301</id><published>2008-11-20T01:15:00.007+01:00</published><updated>2008-12-27T11:13:02.270+01:00</updated><title type='text'>El bate rojo (Comienzo de la novela)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVX_fb1N20I/AAAAAAAAADY/mGx0UvpYcXc/s1600-h/nota-1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 322px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVX_fb1N20I/AAAAAAAAADY/mGx0UvpYcXc/s400/nota-1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284410653301136194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mi bate está rojo.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Su lazo, que tantas veces acaricié, resiste caerse de la pared. Siento el calor resbalando por mi rostro.&lt;br /&gt;Ese olor tan característico de la primavera lo invade todo mezclado con el olor a la vida que poco a poco desaparece como un rayo de luz pasa a la oscuridad.&lt;br /&gt;Veo imágenes del pasado. Tu boca, tu mirada suplicando antes del color rojo.&lt;br /&gt;Un segundo, una hora, una vida, no veo salida. ¡Quiero morir¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nota, entre restos de papeles viejos y paredes embadurnadas de signos y frases apocalípticas de color rojo, reflejaba los rasgados rayos de luz mortecina del atardecer a través del tragaluz de la ventana.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5392345867059731233-3129347945091895301?l=capitandelaperlagris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/feeds/3129347945091895301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5392345867059731233&amp;postID=3129347945091895301' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/3129347945091895301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5392345867059731233/posts/default/3129347945091895301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://capitandelaperlagris.blogspot.com/2008/11/el-bate-rojo.html' title='El bate rojo (Comienzo de la novela)'/><author><name>José de Santacruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00205897135897366026</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/TRCXe1iK4DI/AAAAAAAACuE/L6SwbFV_1wY/S220/02.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sobczApgHGE/SVX_fb1N20I/AAAAAAAAADY/mGx0UvpYcXc/s72-c/nota-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
